Fue obrera y mucama. Nació en Corrientes y trabajó desde los 7 años en el campo. Es la esposa de Raúl Castells, el líder piquetero que le quita el sueño al presidente Néstor Kirchner. Ella es Nina Peloso, una mujer de 44 años que junto a su marido se convirtió en una luchadora social participante en múltiples piquetes.
Cuando la despidieron de la productora de plásticos en donde trabajaba, en forma de represalia tomó la fábrica ella sola.
Lo cierto es que el comportamiento actual de ésta mujer se remonta a una infancia marcada por la pobreza y el esfuerzo. Oriunda de una numerosa familia de trabajadores rurales integrada por 15 hermanos, vivía de la cosecha del tabaco y el algodón.
Así pasó su niñez en el campo hasta que a los 16 se fue a vivir con sus abuelos a Buenos Aires. Por ese entonces, trabajaba en un frigorífico. Después ingresó en una industria plástica en la que estuvo por más de 15 años, su único empleo estable.
El tránsito de mujer común a activista
El trabajo de Nina en la industria del plástico marca el comienzo de su activismo. En un principio la empresa era precaria pero con el tiempo creció mucho. La discordia se generó cuando los empleados no progresaron al mismo tiempo que lo hacía la fábrica.
Ante la injusticia y convencida por sus compañeros, la mujer que hubiera querido ser abogada se presentó como delegada de los trabajadores y acto seguido la despidieron. Y como no le querían reconocer los años que había estado allí, a manera de represalia tomó la fábrica ella sola.
Ella y Castells viven juntos con sus hijos de matrimonios anteriores.
Actualmente, cuando de política es consultada, la piquetera responde que sólo le interesa la rama que combate la injusticia. Según ella, la gente está asqueada de los partidos y no quiere nada con ellos. "Sabe que si le dan un paquete de fideos le están comprando el voto y se olvidan de ella hasta la próxima elección", señaló.
Compañeros en la lucha y el amor
Cuando era jovencita, la única opción que encontró para independizarse fue casarse. En ese momento no quería saber nada con tener hijos ni con el matrimonio pero argumenta que no la dejaron elegir. “Mi marido decía que los anticonceptivos me hacían mal, yo no entendía nada y al mes de tener relaciones quedé. Y seis meses después de tener al primero volví a quedar”, dijo en una entrevista.
Al tiempo se separó y años más tarde conoció a su actual amor Raúl Castells (52). Están juntos desde hace 14 años y hace 13 que fundaron el MIJD (Movimiento Independiente de Jubilados y desocupados). Aunque él es el líder indiscutido de la agrupación, Nina constituye un papel indispensable. De hecho, siempre que su pareja estuvo presa por su participación en diferentes protestas sociales, ella fue la encargada de sostener y de movilizar a los integrantes del movimiento.
Se considera una mujer interesada en la política, siempre y cuando se trate de la rama que lucha en contra de la injusticia.
Por su parte, el líder piquetero también viene de un matrimonio anterior y tiene sus propios hijos. Pero hoy viven todos juntos en el barrio de Villa Albertina en Lomas de Zamora: Verónica (26) y Nahuel (17) por parte de Raúl y David (15) e Ivana (13) del lado de Peloso.
Así, podría decirse que la mujer que pertence al sector de piqueteros duros es el cerebro detrás de su pareja y la estratega de los nuevos métodos de protesta que conmocionan aún más allá de las fronteras. De hecho las tomas de locales de McDonald´s y Repsol exigiendo comida fueron tema en los diarios de todo el mundo.