Empezar una dieta es fácil, pero continuarla para que funcione no lo es.
te revela las últimas estrategias para que bajes esos kilos de más que tanto te molestan, de acuerdo a un informe que emitió la revista Consumer Reports.
La fórmula básica para perder peso sigue siendo consumir menos calorías de las que se necesitan y hacer ejercicio. No hay mejor truco que ése, cualquiera que sea tu peso.
Un estudio de Consumer Reports reveló que se necesitan consumir unas 500 calorías menos por día para bajar alrededor medio kilo por semana. Esto no es fácil pero tampoco es imposible. En una encuesta hecha en el 2002 a los suscriptores de la revista se descubrió que el 25% de las personas que habían tratado de adelgazar alguna vez perdieron al menos un 10% del peso con el que empezaron y no lo aumentaron por un año o más.
La cuestión es que cualquiera sea la dieta que estés por comenzar, los siguientes pasos te ayudarán a alcanzar el éxito:
Un buen desayuno. Saltearte el desayuno es un gran error. Una comida abundante y variada en la mañana saciará tu hambre. Se comprobó que el 78% de las personas que tienen éxito con una dieta desayunan generalmente con cereales y frutas.
Limita las grasas. No las evites sino que elige las buenas. Se distinguen basándose en el efecto que tienen en el nivel de colesterol en sangre. Las grasas buenas están en el aceite de oliva, nueces y aceites que tengan omega3 -de mariscos o de origen vegetal-. Las malas se forman cuando se hidrogena el aceite vegetal y la grasa saturada de la carne y lácteos.
Come sano y moderado. Decíle sí a las verduras, frutas, carne magra, pescado y granos enteros, pero reducí al mínimo los granos refinados, papas, productos lácteos enteros y refrescos. No importa lo saludable que sea tu dieta, restringí el tamaño de las porciones si quieres bajar de peso.
Animáte con el ejercicio. Una vida activa te ayudará a no volver a subir el peso que perdiste. Hacé ejercicios de moderados una hora por día, por ejemplo una caminata rápida.
Considera comer menos carbohidratos. Casi todas las dietas limitan el consumo del pan blanco, galletas, papitas o frituras, pero esto no es para todos. Hay estudios que comprobaron que personas adelgazaron comiendo carbohidratos en abundancia limitando el consumo de grasas y el tamaño de las porciones.
Llénate con alimentos de pocas calorías. Si queres ahorrar calorías y seguir comiendo en cantidades satisfactorias enfoca tu dieta en alimentos que tengan menos calorías por bocado. Comenzá tus comidas con una sopa magra o una ensalada (aderezada con aceite de oliva o limón) y seguí con un plato principal lleno de vegetales (tomate, brócoli o espinaca). De postre, fruta.
Pésate una vez por semana. Algunos libros descartan la práctica de pesarse todos los días porque puede volverse una obsesión. Pero puedes volver a la balanza una vez por semana y tomar medidas rápidas si aumentaste de peso.
¡Abúrrete hasta que lo consigas! La variedad estimula el apetito así que mientras más aburrida sea tu dieta, menos ganas tendrás de comer.