Un cuerpo joven es un cuerpo flexible. A medida que pasan los años y gracias a una vida sedentaria o a la aparición de alguna enfermedad se acelerará la pérdida de elasticidad. La práctica de ejercicio regularmente atenuará este –común- proceso, pero también existe otras fórmulas tanto o más efectivas. Los estiramientos (más allá de la edad que tengas o la condición física) son una fórmula perfecta para mantener tu cuerpo flexible y retrasar los efectos negativos del envejecimiento.
En este proceso, tus articulaciones se volverán -poco a poco- más rígidas. Levantarte a la mañana dolorido por haber dormido mal, será algo normal. Pese a que para muchas personas no representa algo prioritario, las articulaciones, ligamentos, tendones y músculos son estructuras que hay que cuidar mucho, porque probablemente, si no lo hacés, después lo vayas a lamentar.
Para evitar el debilitamiento de los músculos, que tus ligamentos pierdan elasticidad y los tendones vitalidad, aunque pese, hay que hacer ejercicio de manera habitual. Ya en los ’70 expertos dieron su voz de alarma: el estado de salud está directamente relacionado con la actividad física que se desarrolla.
Pero, aunque esto, en la actualidad, sea algo prácticamente obvio, hay muchísimas personas que no pueden realizar ningún tipo de ejercicio físico. Pero hay rutinas que todos pueden realizar sin importar el estado de salud y la edad: el estiramiento. Ni siquiera serán necesarias aptitudes físicas.
Los ejercicios de estiramiento son perfectos para las personas que están en la misma posición por mucho tiempo. Pero son igual de importante para los que hacen deporte.
Es importante que prepares tu cuerpo antes de correr, nadar, andar en bicicleta o cualquier otra actividad deportiva. Tenés que estirar tus músculos y flexibilizar las articulaciones. Con eso conseguirás un mejor rendimiento.
Equipos especiales y aparatos no serán necesarios para realizar un buen estiramiento. Se pueden realizar en cualquier lugar y a cualquier hora, sentado o de pie, en el trabajo o cuando se viaja. Lamentablemente, estos inconvenientes no sólo le generan problemas a las personas que trabajan todo el día en una computadora, sino también a personas que tengan actividades físicas intensas y también a los que realizan tareas caseras. El dolor de espalda ya es algo de todos los días.
La manera de realizar un estiramiento es hacerlo de forma relajada y sostenidamente, así se sentirá una tensión moderada durante un tiempo limitado, que puede ser de 10 a 30 segundos, según las zonas que se estén entrenando. Cada ejercicio tendrá una duración determinada. Mientras realices el estiramiento, la respiración debe ser lenta, relajada, rítmica y controlada. Es muy importante que midas la duración del estiramiento por cantidad de respiraciones.
La regularidad y la moderación son la clave del éxito. No es sólo batir records ni de desafío personal para ver hasta dónde podés llegar. No se trata de competitividad y rapidez. Si el estiramiento es correcto la sensación será muy agradable.
Existen programas de ejercicios de estiramientos para cada parte del cuerpo y también para los distintos grupos de edades. Para empezar, lo más apropiado es comenzar con algunos estiramientos relajados. Una ducha caliente previa facilita la realización de estos estiramientos que llevan unos 5. Por la tarde, o cuando tengas algún tiempo, podés hacer series de estiramientos que darán un pequeño repaso a todo los grupos musculares y que te llevarán de 10 a 15 minutos.
Si le dedicas 15 a 20 minutos por día podrás obtener un beneficio importante para la salud y para tu calidad de vida. La edad y el tiempo no son justificativos. La capacidad de recuperación del organismo humano es sorprendente. Estirarse te enseñará a conocer tu cuerpo y sus necesidades, a mejorar tu condición física y, sobre todo, a construir una fuente de salud que durará para siempre.