La infidelidad –aunque no se quiera creer- existe en la mayoría de las parejas (triste pero cierto). Muchas de ellas se separan luego de la traición, muchas otras siguen y superan la crisis. Pero esta guía se trata de cómo hacer para ser infiel sin ser descubierto.
Aunque sea increíble, muchos hombres y mujeres son infieles simplemente por naturaleza. La monogamia no es para ellos. Este tipo de personas nacieron con el don de no dejarse atrapar “con las manos en la masa”. Te contamos cuál es la tendencia femenina.
- Una razón, una justificación
Para ser infiel se necesita –al menos- una buena razón, que te guste lo prohibido, que te aburra la monotonía de una relación, que tu pareja ya no te satisfaga sexualmente o emocionalmente o hasta la misma adrenalina de mantener una relación oculta. Una vez que tengas la razón justa para “irte con otro” no va a haber remordimiento que valga.
Si estás buscando tentación la vas a encontrar en todas partes: en el trabajo, en la universidad, en un restaurante con tu misma pareja, en un bar con tus amigas, hasta entre los amigos.
Muchas veces, la mujer va en busca de una “presa fija” y de confianza. Esto quiere decir que buscará alguien que esté dispuesto a todo sin pedir nada a cambio, como un –buen- amigo.
La mayoría de las mujeres que son infieles, sin contar las que son extremadamente arriesgadas, acuerdan con su amante un lugar para tener el affaire, nunca en su casa. Entre más lejos se esté de los lugares que usualmente frecuenta, será muchísimo mejor.
Cuando se es infiel no se tiene en cuenta horarios y asuntos pendientes. Cualquier momento será el adecuado. Y la mejor opción para “escaparte” será cuando tu pareja piense que estás ocupada trabajando o en una supuestas horas de trabajo, visitas al médico, o “salidas” con amigas.
Una buena excusa siempre es necesaria, y para ello siempre estará tu mejor amiga. Aunque las infieles más expertas saben que no es recomendado confesar el secreto. En caso de despertar alguna sospecha, lo mejor es hacerse la ofendida. Eso siempre funciona.
- Cuidado con el rastro que dejes
Nunca hay que volverse paranoica. No te cambies de ropa interior, no te perfumes ni te bañes apenas llegues a tu casa. Lo ideal es no cambiar en lo más mínimo para no levantar sospechas.
Una mujer busca que la escuchen y demuestren cariño, por eso todo el tiempo están propensas a ser infieles. Si siente que la pareja la está dejando de lado, y conoce a otro hombre que la haga sentir viva y deseada de nuevo, se convertirá en una infiel en potencia dispuesta a vivir una aventura extrema.
La conciencia mata. A diferencia de los hombres, las mujeres se sienten muy mal cuando son infieles. Por mucho que él se lo “merezca”, finalmente no tendrán el corazón para engañarlo. Aunque no faltan las que nacen con el don, claro. Y encima, existe ese estigma social que justifica la infidelidad de los hombres.