¿Te enteraste?En tiempos otrora, enterarse era solo dejar de ignorar lo que había sucedido, y por cierto, enterarse era una tarea, cuando menos, privilegiada y maratónica. La arquitectura de las comunicaciones no estaba tan osada e impúdicamente exhibida en forma indiscriminada como ocurre en la actualidad. No existían demasiados rubros de vida para seccionar la actualidad. Todo se trataba de arrancar, caminar y llegar al momento del reparador descanso para luego repetir la secuencia tantas veces como el gran hermano te lo permitía.
Existía una sola forma de concebir vida, una sola forma de respirar, una sola forma de hacer humor y una sola forma de decir gracias, la repugnancia era repugnante y la armonía era mucho mas que una marca de productos lácteos.
Si se me permite la petulancia, no había muchas cosas para enterarse, y no estoy aplicando un juicio de valor a la época de ayer o a la de hoy para compararlas fútil y tontamente.
Solo digo que siento una imprescindible necesidad de expresar impiadosamente esta sensación entre "tangueropiazzolliana" y "rayuelocortazeana" sobre lo mucho que nos cuesta hoy enterarnos, cuando todo esta puesto a nuestro alcance para que lo hagamos con el menor esfuerzo pero la máxima predisposición.
Me cuesta creer que no terminemos de darnos cuenta que la información sigue siendo la consecuencia exo-ambiental de una reacción química endo-orgánica.
Esto es, la información nace dentro de nosotros y solo dentro de nosotros, resistiéndose a yacer en su lugar de origen. La tarea es liberarla, y exponerla para que sea compartida con el staff de convivencia.
No podemos, no debemos, resulta gravemente nocivo, seguir siendo meros testigos de nuestras propias vidas, a la espera del 'surtidor divino' que nos ¿sugiera? Cual debe ser nuestro próximo movimiento.
Hoy, enterarse es aceptar las consecuencias de hacer 'enter' en nuestra vida, en nuestra mente, en nuestro corazón y en nuestro espíritu. Es animarnos a darle marcha a esa tecla sin temer a los efectos ulteriores.
Hacer enter en nuestra expectativa y hacerla enteramente nuestra, auténtica, genuina. Eso, hoy, es enterarse.
Enterarte es el arte de entrar a tu vida y conocerla, en algunos casos, por primera vez.
Enterarte que Naciste, que Sos, que Existís, que Formas parte de, que NO sos un número de identidad, de celular, o de tarjeta, que el crédito lo recibiste el día de tu nacimiento, que Te perteneces, y que por pertenecerte tenés el mejor de los privilegios. el que te permite ser lo que solo VOS querés. ¿Te enteraste?... Te invito.
Por Dober Hoo
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