Toxoplasmosis onírico-cerebral en sonetoUn gato negro que vive en la terraza muy solitario, me acecha protegido por las sombras y cuando estoy dormido en mi almohada su larga cola enlaza.
Así se apropia del sueno que he tenido y con sus patas lo ovilla con destreza, luego lo araña y muerde con fiereza dejándolo completamente destruido.
Después maullando se marcha complacido, y encorvando su lomo con pereza satisfecho de cumplír su cometido.
Se hace un ocho quedando adormecido y, disfrutando de su certera caza me mira y se relame agradecido.
A lo que acoté en mi blog :
"El cerebro está expuesto al constante acecho de microorganismos infecciosos externos que terminan con los sueños. El corazón produce defensas que inmunizan lo soñado."
Por Jerónimo Re | Sábado 6 de Octubre de 2007 00:00 |
|