Matar o Morir

Justicia por mano propia, ¿quién tiene la culpa?
Por Alejandro Romero.

Los delincuentes son cada vez más agresivos. El matar, someter, violar, golpear o
intimidar son moneda corriente en esta gente que no conoce de códigos ni límites.
Cada vez que vemos o escuchamos de un asesinato por robar un auto a una persona
honesta y trabajadora, comienza un rechazo generalizado de la sociedad porque no se
siente defendida. La pregunta es ¿estamos en una crisis emocional, o mutamos hacia
una sociedad cada vez menos permisiva?
. Las expresiones de cientos de personas en
distintos medios y en especial los comentarios hechos en , son un fiel
reflejo de que algo anda mal. Festejar la muerte de un delincuente es un
sentimiento muy profundo y difícil de evitar. Considerar héroes a quienes se
animaron a enfrentarlos y matarlos nos está diciendo que hay algo que esta fallando
en la organización social. La pregunta es ¿somos nosotros los que decaemos en
valores? ¿O son las instituciones las que no funcionan?. Hay ejemplos sobrados de
asesinos liberados a pesar de haber estado condenados a cadena perpetua. La gente
se cansa y siente que todo tiene un límite y de a poco van naciendo estos héroes
que sin dudas van a ser imitados. Imaginemos por un momento una sociedad que se
organiza y comienza a defenderse sola, que sale a cazar delincuentes, que se metan
en villas y asesinan a asesinos y a quienes los defienden o encubren. ¿Llegaremos a
esto?, si lo hacemos, los responsables sin dudas son lo que deben hacer funcionar
las instituciones que hoy no hay manera de hacerlas arrancar, una sociedad a la que
no le queda otra que defenderse porque sabe que o son ellos, o somos nosotros.

La falta de perspectiva de vida, la falta de controles y límites impuestos por la
familia a estos asesinos y delincuentes, hijos tirados a la calle, drogadictos y
vagos, son el mapa que se dibuja en el horizonte argentino. Cada acción tiene una
reacción y si el poder judicial no reacciona, si los diputados no reaccionan con
leyes más actuales a los tiempos que vivimos, comenzaremos a ver a muchas personas
más como la señora que en su defensa, dispara. ¿Se preguntaron a quien dispara?,
dispara a la impunidad, al abuso, a la intolerancia, a los asesinos, a los vagos, a
los que en diez minutos se quedan con lo que nos constó años conseguir, le dispara
para demostrar que no somos conejitos indefensos y que si los que deben disparar
porque fueron entrenados para eso no lo hacen, nosotros estamos dispuestos a hacerlo
y defendernos porque o son ellos, o somos nosotros. Después vienen los politólogos,
los que defienden los derechos de los ladrones, los que se van en filosofar la vida
mientras a nosotros nos matan. A todos esos que se vayan al cuerno, una nueva
sociedad está naciendo, la que no teme defenderse y la que le dice basta a los que
cruzaron esa línea, la de creer que tienen derecho de mancillar nuestra dignidad.

Por Alejandro Romero
Jueves 11 de Octubre de 2007 15:49


Comentarios (22)
Carlos (anónimo) - 12-10-2007 14:03
Olvidemos la hipocresia,, la constitucion dice todos los ciudadanos tienen el derecho a armarse en defensa de sus intereses y aqui lo unico que hacemos es limitar al ciudadano que desea hacer los papeles legales para portar un arma y encima tratamos de convencerlo de que el tener un arma solo le traera problemas, sin mirar las estadisticas que indican que la mayoria de los asesinatos los cometen aquellos que tienen armas truchas y que quienes tienen armas legales no llegan a cometer el 1% delos delitos (y encima son rapidamentedetenidos).- Si todos estuviesemos armados los chorros lo pensarian dos veces,,, nadie es tan estupido como para no hacerlo.-

Santiago Lopez- 12-10-2007 13:54
Alejandro: es perfectamente entendible tu planteo, pero en mi parecer equivocás en la resolución: la salida no es legitimar el hecho de la justicia por mano propia; de estar naciendo esa sociedad que decís, está naciendo una sociedad enferma. La solución de fondo está en el punto en que planteas que las leyes se modifiquen a los tiempos en que vivimos, y doy un solo ejemplo: que la cadena perpetua sea eso: perpetua, y no un eufemismo de 25 años de prisión. Que las puertas de un juzgado no sean giratorias, sino que no tengan picaporte del lado de adentro para los delincuentes.
No importa la circunstancia, legal y humanamente uno se convierte, tambien, en asesino al matar a otra persona. Aunque sea un delincuente. Al delincuente, juicio y condena efectiva. Ese es el punto en el que como sociedad tenemos que ejercer presión.
La justicia por mano propia, es una venganza personal sin solución del problema. Saludos.

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