Para intentar resolver un problema primero hay que conocer las causas. Nadie puede
negar el desequilibrio climático ya que nos impacta a diario y se lleva vidas consigo.
Uno de los responsables es el dióxido de carbono. Los seres humanos tenemos un grupo
de socios que desde la creación tratan de equilibrar la balanza y se alimentan del
dióxido de carbono que eliminamos nosotros. Esos socios son los árboles, los
bosques, el monte virgen. Son los grandes consumidores de dióxido de carbono. ¿Qué
sucede cuando talamos esos bosques?, esa sociedad se rompe y se acumula el dióxido
de carbono en la atmósfera que nuestros socios, ya desaparecidos, no pueden
consumir. Otro de los responsables es el monóxido de carbono. Cada vez que ponemos
en marcha el auto, contribuimos al calentamiento global y si bien no somos de los
que más contaminamos, aportamos nuestro goteo diario. La industrialización, el
exceso de consumo de energía, la falta de control, son factores determinantes que
agravan el problema.
Otro gran error cometido, es el de implementar los biocombustibles ya que son tan
contaminantes como el petróleo. Producen deforestación y volvemos a lo del principio
"derriban nuestros socios" con el fin de recuperar tierras para el cultivo de soja,
maíz, girasol destinados a la producción de biodisel y etanol. Otro efecto no
deseado es que la mayoría se vuelca al cultivo de estas semillas y dejan de producir
para el consumo masivo. Ahora bien ¿Qué podemos hacer para contribuir al cambio?,
dos cosas importantes, una es tratar de reducir el gasto de energía. Un ejemplo son
las lámparas de bajo consumo y otra cosa importante es desenchufar los aparatos
electrónicos. Cuando los apagamos, siempre queda una lucecita prendida. Por lo
general pensamos que eso no gasta nada pero, si las multiplicamos por cada una de
cada televisor o equipo de música veremos que el volumen de gasto sin uso es
tremendo. La otra, es aplicar el deseo de una energía limpia y no contaminante como
el hidrógeno. Existe una afirmación que dice que a todo lo que le prestas atención
crece. Hace poco, en

se hablo de la ley de atracción. Si tuvieron la
suerte de ver la película el secreto, verán que un deseo puede hacerse realidad si
es sostenido en el tiempo. ¿Qué puede costarnos hacer esto de desear un mundo mejor
y una energía limpia y no contaminante?, es importante saber que deseamos y el
hidrógeno es esa alternativa. Al mundo los construimos con deseos, son nuestros
deseos que se transforman en sueños y estos sueños los que se hacen realidad. Si
pensamos en el universo como el genio de la lámpara según describe la película,
veremos que solo se trata de eso, de desear pues el geniouniverso lo concederá.
Imaginemos a miles de personas sosteniendo un mismo deseo, positivo, creativo y
orientado hacia el hidrógeno. Estoy seguro que al poco tiempo se hace realidad y
comenzamos a escuchar más activamente sobre el tema.
Hagamos las dos cosas, ahorremos y por otro lado desatemos el deseo de que el mundo
se mueva a hidrógeno que no contamina nada y las tierras y bosques recuperarán su
equilibrio y con la tierra nosotros.
Por Alejandro Romero