Revistas, programas de TV, la tapa de

, archivos que te envian... la vida parece unicamente convocarlas a "ellas" : las llamativas, motivo de todas las miradas, perfectas..."las bellas". Entonces, pensé interrogandome : ¿y las otras?. Vaya a "esas" este HOMENAJE.
Yo prefiero las feas, porque en las mujeres bellas predomina el mal humor y uno debe preguntarles casi continuamente si están de mal genio y si quieren volver ya a casa. Las feas, en cambio, se adaptan a cualquier plan hasta la hora que sea. Son buenisimas para trasnochar y llamar un taxi para irse a su casa despues de una noche divertida. Si amanecen con uno, se ofrecen para preparar el desayuno y, muchas veces, dejan hasta la vajilla lavada.
Las mujeres bellas tienen "complejo de radiador" : se la pasan tomando agua todo el dia. En los restaurantes piden los platos comunes, pero los mas caros y cuando traen la cuenta, se van al baño. Las feas, en cambio, salen con dinero en el bolsillo para colaborar con el gasto. Y los más lindo : son complices de las empanadas, las pastas, el lechón, cerveza y cuantas calorías les propongamos.
Las mujeres agraciadas son malísimas para empujar el Renault 12 en una noche lluviosa, mientras una fea es capaz de desarmar un motor con un corta uñas, mientras uno les colabora sosteniendo la linterna.
Las feas no hacen problemas por nada : les caen bien nuestros amigos porque son consideradas un miembro más del equipo. No arrugan la cara cuando fumamos un habano: fuman a la par nuestra. Ah... orinan en cualquier baño.
Las bellas miran el identificador de llamadas antes de contestar, mientras las feas siempre dicen : "que bueno... me llamaste"!!. Uno las puede buscar a cualquier hora y se "arma" la salida... aunque sean las tres de la mañana.
Cuando uno tiene una pareja bella debe hacer "curso de escolta", pues hombre que anda suelto le mira la cola y hasta "se la quieren levantar". Las parejas bellas nos toman por "caddie" para que les carguemos las mochilas, paquetes (que nosotros pagamos) o cuanto bulto arrastren. Las feas, en cambio, nos acompañan al super y ayudan con el cargamento, sin pedir ni un champú.
Las parejas feas jamás nos olvidan y hasta podemos "visitarlas" con derecho a roce. En cambio, las bellas son ingratas : terminan cambiándonos por cualquier mamarracho, porque esas, las más hembras con sus transparecias, siliconas, carteras y cintos Armani, anteojos de colores y con brillos, botas puntudas, están dejando asomar una loba que tienen bien escondida. Las bellas nos ponen nerviosos. Suelen hacerle casting a todo el mundo. Les gastamos y nos desgastan. Nos ponen de mal genio. Nos trasnochan, nos envejecen más rapido. Las feas, en cambio, aportan, son buena compañia, charlan de todo, son caseras, inmejorables compañeras de trabajo y tienen generalmente un excelente sentido del humor.
Yo cambio a mil bellas de las que salen por todos los medios, por una fea.
Seguramente no luzca bien, pero cuando quiera tener algo que despierte la envidia de los demás hombres, cambiaré mi llavero de Renault 12 por el de un Audi A4.
Por Marcelo Talamazzi