Mis textosAmor de verano"La noche en que la conocí, pensé que al fin el amor me había encontrado, después de tanto tiempo.
Decidí, después de un año muy "saturante", vacacionar en algún lugar de la costa que no conociera; los motivos: cambiar y evitar fundamentalmente, cualquier recuerdo que me retrotraiga a mis épocas de amor y familia.
Aquella noche en el pub de Cariló, me senté y pedí una copa champagne. Al comienzo me sentía raro, pues la mayoría de los presentes estaba en pareja y/o grupo. Yo era el único que estaba solo... casi olvidado y a la vez observado por los "ocupantes" del lugar.
Esa misma noche la conocí. Silvia, dijo llamarse. Luego de contarnos nuestros "curriculums sentimentales", sentí que era un bendecido pues "alguien" me había llevado a ese preciso lugar, para encontrarla. Además, pasamos juntos practicamente trece dias fantasticos, inolvidables y de mucha ilusión.
El 14 a la noche nos despedimos, era tiempo de regresar. Esa noche, de luna llena, nos hicimos mil promesas, sentíamos que íbamos a querernos eternamente.
Al llegar a Buenos Aires espere su llamado. Me dije "no la voy a apabullar", debe "acomodarse"... ya me llamará. Pasaron 3 dias, no podía más. La llamé. Una voz me dijo: "no señor, equivocado, acá no vive ninguna Silvia". Fue mi primer sorpresa, pero tratando de darme esperanzas, me dije "seguro lo registré mal". Con una celeridad poco común en mí, me fui a su domicilio : NO EXISTIA."
Fugaces, espontáneos y breves: así son los AMORES DE VERANO. Irrumpen con fuerza al principio, pero antes de llegar al cambio de estación, se desarman.
El inicio de las vacaciones, el tiempo libre y el cambio de escenografia, son situaciones que favorecen al amor relajado y dispuesto a sentir. Pueden durar una quincena o un mes, pero así como su comienzo fue tan repentino, mas repentino suele ser su final. Es como que, tienen FECHA DE VENCIMIENTO. Es por ello quizás que son tan intensos hasta el último día. La lejanía del lugar de origen, la falta de horarios, los excesos y hasta el mismo sol, hacen que todo se predisponga.
"Hoy un juramento, mañana una traición, amores de estudiantes flores de un día son" : ya lo decía Gardel hace más de 70 años... sólo que ahora esos amores se extendieron y no son propiedad privada de los adolescentes. Los que pasamos los 40s y estamos "golpeados" en los sentimientos, también participamos ahora, de ese tipo de relaciones : solo debemos saber distinguir que es un juego y que puede ser un futuro... un proyecto.
Hubiese preferido que Silvia no me mientiera. Yo no lo hice. No estoy en edad de jugar. Las heridas a la ilusión demoran mucho tiempo en cicatrizar... y no tienen edad.
Por Marcelo Talamazzi
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