Un funcionario de alto rango pregunta a otro
-¿Ingresó la secretaria que propusimos? El otro responde afirmativamente con la cabeza.
-Perfecto, dice el funcionario, ahora es cuestión de tiempo.
Y el tiempo hizo lo suyo, la secretaria mostraba a diario todos sus atributos y pudo seducir al gobernante en todo sentido.
El directivo de una importante corporación de empresas extranjeras, se reúne secretamente con el juez.
-Necesitamos más tierras juez, ponga a trabajar sus contactos y martilleros para conseguirlas. La producción de oleaginosas debe incrementarse, me presionan de arriba porque no llegamos a los valores de biocombustibles previstos.
- Ya no podemos fraguar más títulos, no hay manera de entregar más tierras, las hay del fisco, pero este gobernador no negocia.
-Usted ya recibió bastante dinero y propiedades, tiene que conseguir más tierras.
-Todo lo que recibí es en compensación de los favores hechos, no de “los por hacer”, no hay más tierra ¿Qué quiere que haga que salga a matar propietarios?
En un laboratorio perteneciente a la misma corporación extranjera.
El Jefe Zonal dice, Dr., dejó varios recados a mi secretaria ¿Qué sucede?
-Señor, la modificación genética de la semilla es muy buena desde el punto de vista del rinde.
-Bueno, fantástico Dr., para eso gastamos tanto dinero en personas como usted. Voy a hacer que lo destaquen en el coloquio internacional por su descubrimiento, eso sin dudas lo prestigiará.
-Señor, ese no es el problema, lo que descubrimos es mucho más grave.- Dice el Dr.-
-¿Grave?, no Doctor. Lo único grave hubiese sido que usted fracasara en su trabajo después de lo invertido en este desarrollo.
-Señor, la cosa es seria y usted sabe que lo invertido se recupera rápidamente con el gran rinde por metro cuadrado. La cosa aquí pasa por lo genético. Tenemos la certeza que la estructura genética de la semilla reacciona ante la plaga, haciendo que la planta desprenda una leve resina muy tóxica para el ser humano y la tierra y lo peor, es que no se degrada con la lluvia o el riego y contamina las napas de aguas y ríos.
-Escúcheme bien Doctor. ¿recuerda aquel medicamento que mato a tantos pacientes?
-Sí señor lo recuerdo, responde el Dr.
-Bien, dice el Jefe Zonal, ¿está usted preso? ¿Sabe a cuántos jueces tuvimos que comprar para que todo quede en la nada y usted libre de pecado? Dr. usted es una persona de renombre internacional ¿se imagina que hubiera pasado si no hacíamos lo que hicimos para salvarlo? ¿Lo comprende bien Dr.?
-Si señor… responde consternado el doctor.
Bien, presente entonces esa semilla y olvidemos aquí el tema.
-Carlos, me dicen que tenés un contacto en el sur que puede hacer el trabajo.
-Si, nos encontremos en el mismo lugar de siempre y lo hablamos personalmente.
Continuará...
Por Alejandro Romero