Madres de la famaSiete y media de la mañana. El sol empieza a despuntar por las calles. Isabel hace los últimos pasos para llegar a la puerta de su casa luego de una fiesta de quince años poblada de risas, festejos y ese aire adolescente que todo lo invade. Adentro, Gloria, su madre, se sirve ansiosa los primeros mates de la mañana, mientras observa su figura en el gran espejo del rincón heredado del abuelo. El cristal le devuelve una acuarela que a sus cuarenta y tantos ya no le gusta observar. Se acomoda el pelo mientras piensa, con un dejo de frustración en la mirada, que tendría que haber sido estrella de cine, tv o quizás cantante. Se sirve otro mate y sueña con que Isabel tal vez lo logre.
La joven finalmente llega y encuentra a Gloria con su mate en la mano, ansiosa por saber que paso en la fiesta : "Contame todo, ¿con quién bailaste?, ¿estaba Ulises?, ¿cómo que no?.Me dijiste que te gustaba... Su papá es productor de televisión, no seas tonta, hija, tenés tantas cualidades y a lo mejor... dejame a mi que yo de esto sé: mañana lo invito a comer a casa, pero antes te compro el maquillaje que te queda bien".
La "temporada de las luces" (tv/radio/teatro, etc) ya comienza y los pasillos de canales, radios o estudios comienzan a poblarse. Mensajes como estos inundan las palabras de muchas madres hacia sus hijos/hijas, que ven en ellos una prolongación de si mismas. Tienen el firme propósito de llevarlos al éxito, siempre y cuando este coincida con lo que ellas tienen establecido como tal. Lejos de ser calculadoras y maquiavélicas, creen ser buenas y dicen hacerlo "por el bien de sus hijos". Pero, en realidad, consiguen todo lo contrario, no fomentan el desarrollo independiente, los vuelven inseguros y dependientes... como ellas. Sus sueños se limitan a Susana o Tinelli : si fulana triunfó, ¿por qué no vos?..y es así como desde pequeños ya los hacen transitar pasillos de canales o revistas. Es, para ellas, la única forma de que sus hijos ganen mucho dinero y lo mejor.. sean famosos y con esa fama, los aplausos para su progenitora.
Son historias tristemente comunes hoy y que incluso podemos ver en "pantallazos" de algunos programas : madres que disfrutan quizás de éxitos, que en su mayoría son efímeros. El rating del amor, es el que importa y perdura. Por Marcelo Talamazzi | Lunes 31 de Marzo de 2008 11:51 |
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