La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ratificó hoy el "respaldo inclaudicable" por la soberanía de las Islas Malvinas y reafirmó "el desafío de seguir con la gesta irrenunciable e indeclinable" de recuperar el archipiélago, en el acto central por la conmemoración del 26° aniversario de la guerra con el Reino Unido.
"Entre aquella decisión que fue la de la guerra y alguna otra decisión de creer que solamente con ositos Winnie (The) Pooh podríamos recuperar nuestras islas, ahora debe estar la decisión de un país de recuperar su fortaleza económica, su presencia como país en todos los foros del mundo y también en el respeto a los derechos humanos para que nuestra voz sea escuchada y respetada", sostuvo.
Se refirió de esa forma a la decisión del canciller del gobierno menemista Guido Di Tella, hoy fallecido, de enviar los famosos peluches de Disney a los kelpers, "para acercar relaciones" en la década del '90.
"Con la fe puesta en Dios, con el trabajo que todos debemos seguir haciendo de construir un país fuerte y respetado en el mundo, para que nuestra voz sea escuchada en todos los foros denunciando la vergüenza del enclave colonial en el siglo XXI", enfatizó Fernández de Kirchner.
La jefa de Estado, al presidir el acto central por el Día del Veterano y los Caídos en Malvinas, realizado en la base aérea de El Palomar, destacó también que "la derrota militar estuvo precedida de otras derrotas".
"Sabemos del desafío de seguir con la gesta irrenunciable e indeclinable" del archipiélago austral, como así también el "respaldo de lo que será un reclamo inclaudicable de las Islas Malvinas", enfatizó.
Cristina Kirchner, con el pelo recogido y de traje oscuro, fue la principal oradora en el austero acto central realizado con asistencia total de su gabinete, además de legisladores y organizaciones de derechos humanos.
También concurrieron los jefes del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier; de la Fuerza Aérea, brigadier Normando Constantino; del Ejército, general Roberto Bendini; y de la Armada, almirante Jorge Godoy.
Poco antes del discurso de la mandataria, Chevalier, ex combatiente en Malvinas, destacó que "los veteranos y los caídos en combate nos dejaron un testimonio que se mantiene vivo en el anhelo de recuperar nuestras Islas Malvinas a través de un reclamo justo y permanente".
El acto finalizó con un minuto de silencio en recordación de los 649 soldados argentinos muertos en la guerra ocurrida entre el 2 de abril y el 10 de junio de 1982, que sumó un millar por las víctimas británicas y cientos más por suicidios posteriores.
La presidenta rememoró "imágenes imborrables" de aquella época y mencionó a su hijo Máximo, "que tenía cinco años, jugando todo el tiempo sentado frente al televisor en la cocina siguiendo la guerra con pasión, con sus soldaditos de plomo, avioncitos y barquitos; para él era una juego de chicos, para otros había sido una jugada militar, política".
"Y en el medio estábamos los millones de argentinos que supimos la diferencia de lo que era una gesta histórica de lo que nunca habíamos aceptado, la violación de la democracia, lo que habla de la claridad y la nobleza de nuestro pueblo", acotó.