Esa mañana, como a las 9:30 o 10 de la mañana, Ron entró al cuarto y me preguntó, “Dr. Whitaker, ¿cuáles son las probabilidades de que sane? Yo le respondí, “Ron, ellos dicen que no hay ninguna” Y el dijo “Ahora es el tiempo” Y yo le dije, “Si, es el tiempo”.
Sabrás que yo antes lo maldije, lo escupí, pero ahora era eL momento, yo tenía que tener lo que él me quería dar, lo que él tenía, porqué mi tiempo en la tierra está muy corto, y yo no tenía ninguna idea de cuando tendría que hacer ese viaje otra vez, y me iría sin regreso.
En ese momento Ron me guió simplemente en la oración del pecador, yo no tenía ni idea de lo que era la oración del pecador, pero verás, yo tenía confianza en Ron, y el me dirigió en la oración del pecador, y me dijo que Jesús había muerto por mis pecados, que Él había muerto por los pecados del mundo.
Yo no entendí completamente eso, pero yo supe que si me mostraba en donde se encontraba en el libro que él llevaba. Ustedes comprendan, yo soy un hombre de libros, yo me pasé 25 a 26 años de mi vida leyendo y aprendiendo de libros, toda clase de libros científicos, química, grados de maestrías y doctorados de médico, toda esta clase de grados.
Él me dijo, y yo le creí, porque estaba en ese libro. Este era un libro nuevo para mí, es el libro llamado Biblia. Yo dejé que Ron me dirigiera en la oración del pecador, yo la repetí después de él, y puedo decirles una cosa, fue una paz que cayó sobre mí, como nunca yo la había experimentado.
Yo buscaba esa paz, la buscaba en la botella del alcohol, en las inyecciones, en las drogas, en las mujeres, en todo tipo de caras, pero no había paz en mi vida, pero al tiempo de aceptar a Jesucristo como mi Señor y Salvador, se me quitó el miedo, aun creí que iba a morir, pues yo sabía que la condición que yo tenía, no se podía sobrevivir, soy un médico, yo sabía que lo que tenía, nadie lo puede sobrevivir.
CONTINUARÁ...
Extraído del libro: "Al infierno y de regreso", del Dr. Maurice Rawlings.
Por Rosarina