Ni las dietas, ni las cremas ni el ejercicio físico alcanzarían para evitar la maldita “piel de naranja”. Según nuevas investigaciones, los malos sentimientos serían una de las principales causas de la celulitis, un mal femenino por excelencia.
Así como la alegría y el placer contribuyen a fortalecer el organismo, la depresión, el rencor y los malos sentimientos en general benefician la disminución de respuesta del sistema inmunológico. De acuerdo a la psico neuro inmunología, rama que estudia la relación entre humor y salud, los cuadros de estrés, la ansiedad, la ira y el rencor aumentan notablemente la posibilidad de tener celulitis.
Los estados de ánimo influyen positiva o negativamente. “Cada vez son más las mujeres que consultan por este problema y que estudiando a cada una de ellas en particular se comprueba que el mayor problema que tienen es el estrés emocional. Cuando les comento a las pacientes que el estrés, la ansiedad, la depresión y el mal humor alteran el metabolismo, afectan la microcirculación y contribuyen a la formación de celulitis no lo creen del todo y continúan con un ritmo de vida inapropiado porque no toman verdadera conciencia de la gravedad del tema”, comenta el flebólogo argentino Francisco Rábena.
Según el especialista, si se evitan los malos sentimientos se ayudaría mucho a contrarrestrar el avance de la celulitis, una patología que afecta al 95% de las mujeres de todo el mundo.