La paternidad de Boca contra equipos brasileños não tem fimBoca volvió a demostrar por qué es un equipo copero, por qué le sienta tan bien jugar la Libertadores. El equipo se Ischia ganó en el Mineirao (una cuenta pendiente) y se perfila como máximo candidato a quedarse con el trofeo continental otra vez. Y de paso dejó algo bien en claro: a los brasileños los tiene de hijos.
A lo largo de la historia de la Libertadores, Boca se cruzó 12 veces en instancias definitorias, partidos de ida y vuelta. ¿Cuántas perdió? Apenas una derrota, en 1963. Aquel fue el primer enfrentamiento contra un equipo brasileño: la final quedó en manos del Santos por 3-2 allá y 2-1 acá.
A partir de ese año, Boca nunca volvió a perder un mano a mano con los equipos cariocas. Cruzeiro (dos veces), Corinthians, Flamengo, Palmeiras (dos veces), Vasco da Gama, Paysandú, Santos, Sao Caetano y Gremio fueron sus víctimas.
Las epopeyas más recientes y recordadas por los hinchas fueron el baile ante el Santos de Robinho y compañía, la final ante el Palmeiras y la vuelta en el Olímpico de Puerto Alegre ante Gremio.
¿Cuál es el secreto? Boca se hace fuerte donde a otros les pesa las piernas. Se termina haciendo grande en las paradas bravas. Y cuando la clasificación corre riesgo, mucho mejor. Saca de adentro su espíritu copero, como el miércoles en el Mineirao. En ningún momento el pasaje pareció en peligro. Tranquilidad y control. Dominio y paternidad. | Jueves 8 de Mayo de 2008 08:36 |
|