Boca Juniors recibirá como local al Atlas de México en cancha de Vélez, en el partido de ida por los cuartos de final de la Copa Libertadores que se disputará la semana próxima, según confirmó oficialmente este jueves la oficina de prensa de la entidad de la ribera.
La decisión se adoptó esta tarde tras una rápida evaluación con los principales dirigentes de Boca, que llegaron a un acuerdo con la dirigencia del club de Liniers.
El rápido acceso al estadio José Amalfitani desde distintos puntos de la ciudad, sus dimensiones, el estacionamiento, y la cercanía del público con los protagonistas fueron los factores determinantes a la hora de tomar la decisión.
Boca tiene que mudarse obligatoriamente de la Boca a Liniers ya que la Bombonera se encuentra momentáneamente inhabilitada como consecuencia de la agresión que sufrió el línea uruguayo Pablo Fandiño durante el último minuto del partido con el Cruzeriro.
El secretario general de la Conmebol, Eduardo Deluca, explicó hoy los alcances de la inhabilitación por 30 días que recayó sobre ese escenario tras el incidente y que concluirá el 2 de junio.
Un eventual choque con River, por la ida de las semifinales, se disputaría el 28 de mayo y entonces el equipo ’auriazul’ no podrá ser local en su escenario.
En cambio, si San Lorenzo arriba a las semifinales, Boca sí podría recibirlo en la Bombonera.
La explicación está en que el conjunto que dirige Carlos Ischia terminó en el duodécimo puesto de la tabla general que la Conmebol confeccionó tras completarse la etapa de grupos de la Copa Libertadores y que permitió establecer los cruces a partir de los octavos de final.
Como finalizó tercero en esa tabla, River definiría la serie en el Monumental, por lo que Boca sería local en el partido de ida, antes de que finalice la suspensión.
En cambio, San Lorenzo concluyó décimo, por lo que el primer compromiso contra el conjunto "xeneize" sería en el Nuevo Gasómetro y Boca sí, en este caso, podría jugar en la Bombonera porque la fecha de disputa de la revancha es el 4 de junio, cuando la sanción ya prescribió.
Previamente la Conmebol evaluará los trabajos que Boca deberá realizar en la zona de palcos de la Bombonera y entonces decidirá si levanta la suspensión.