El odontólogo Ricardo Barreda, condenado por cuádruple homicidio, volvió esta tarde al penal donde se encuentra detenido, ya que faltan concretarse "algunas diligencias propias de la Ley" que podrían demorar "una semana".
Eduardo Gutiérrez, uno de los abogados de Barreda, aseguró que el beneficio de la prisión domiciliaria no se hizo efectivo, aunque aclaró que los jueces de la Sala I de la Cámara Penal platense notificaron su decisión.
En ese sentido, el odontólogo todavía no fijó el que sería su domicilio de arresto, a pesar de que algunos trascendidos habían reconocido que podía hospedarse en la vivienda de su novia, en el barrio porteño de Belgrano.
Es que los vecinos del barrio donde vivía el odontólogo alzaron su voz y ya se escucha a los que se oponen a convivir con un “asesino”. Sin embargo, otros celebran el amor de la pareja.
Barreda asesinó a escopetazos a su mujer, sus dos hijas y su suegra en 1992 y el miércoles obtuvo el beneficio del arresto domiciliario. Al principio se creía que pasaría el resto de su condena en su casa de La Plata donde mató a su familia pero su nueva novia Berta “Pochi” André ofreció su casa de Belgrano y desató la polémica entre los vecinos.
El barrio no lo quiere devuelta
Lo único que falta para que Barreda vuelva a su PH ubicado en Vidal al 2300 es que el Servicio Penitenciario entregue a la Justicia informes sobre su conducta. Eso podría concretarse durante la audiencia que se está dsarrollando en la Justicia.
Las aguas están divididas en el barrio por la posible llegada de Barreda. “No creo que se haya recuperado. No sé si le hicieron el tratamiento exacto en la cárcel. Habría que hablar con los demás vecinos a ver si se juntan firmas y este hombre puede vivir en otra parte”, señaló una mujer.
“Que no venga, no lo queremos”, “es un asesino y eso no cambia”, también se escuchó en el barrio.
Pero todos no fueron palos para la llegada de Barreda sino que otros apoyaron la iniciativa de la mujer. “¿Cómo me voy a oponer? Berta es muy buena y amable. Si ella está feliz, nosotros estamos bien”, aseguró otro vecino.
Las distintas voces se hicieron escuchar y Barreda espera obtener hoy mismo el permiso para continuar su condena en la casa de su novia.