Si bien la cantidad de secuestros extorsivos ha disminuido de 2003 a esta parte, los líderes de las bandas delictivas son los mismos y operan con una misma lógica desde hace al menos cinco años. Así lo indica una investigación que pudo comprobar conexiones entre el caso Perreta y los secuestros del padre del ex Boca de Cristian Traverso, el hermano de Juan Román Riquelme, y de Germán Zapata, hermano del jugador millonario, entre otros.
Las investigaciones por el caso Perreta llevaron al fiscal de la causa, Marcelo Fernández, a vincular a varios integrantes de estas bandas que solían operar de manera “solidaria”; intercambiaban piezas o “células”. De la media docena de grupos que monopolizaba el negocio del secuestro en el conurbano, se sospecha que hay al menos una que ha sobrevivido, y que ha sido la autora de muchos de los casos más resonantes de los últimos años.
La banda, que operó impunemente desde el 2003, tuvo varios integrantes “rotativos” como Gustavo Sayazo y Cristian “El Rengo” Maldonado, ambos detenidos por el secuestro de Ariel Perreta. Sus nombres son solo dos de una larga lista en la que figuran personajes como “El Gangoso”, negociador por excelencia de los casos más importantes.
La investigación por el caso Perretta intentan demostrar la existencia de una gran banda que siguió operando luego de la caída de algunos de los líderes de otras células, y que sería autora de los secuestros de Hernán Iannone y Franco Andreola. El recambio constante de “piezas” despista a los investigadores, quienes en estos días se preguntan si han desbaratado o no a la última “gran banda de secuestradores” de la provincia de Buenos Aires.
Estas bandas operan con un lógica celular similar a la de los “piratas del asfalto”, un delito “de moda” durante la década del 90. Varios de ellos se conocieron incluso en el penal de Olmos, donde cumplían condena por este delito.