En un acto muy atípico, que contó -para variar- con enfrentamientos entre facciones sindicales, Néstor Kirchner asumió como presidente del Partido Justicialista y sólo habló para darle la palabra a su esposa, la presidenta Cristina Fernández.
En su discurso, Fernández de Kirchner manifestó que a lo largo de la historia argentina "los enfrentamientos sólo han servido para dividir al pueblo" y para que "nuestro país se llenara de fracasos y frustraciones".
"Quiero que entiendan todos y cada uno que este esfuerzo debe ser más profundo y abarca a todos, productores, trabajadores, amas de casa; todos tienen un rol y una responsabilidad que cumplir. Convocamos a todos sin banderías", agregó.
De esa manera, la Presidenta fue la principal oradora en el acto de asunción de su marido, Kirchner, como presidente del PJ, en el estadio del Club Almagro.
Antes había hablado el líder de la CGT, Hugo Moyano, quien aseguró que sentía “satisfacción” por su designación como uno de los tres vicepresidentes del Partido Justicialista y que el conflicto del campo “no se resuelve mateando en la ruta” sino “en la mesa con el diálogo”.
“Piden humildad pero van y cortan las rutas innecesariamente teniendo de rehén a los camioneros, tirados al costado de un camino. Esos son los que le piden humildad a la Presidenta cuando amenazan y dejan a la sociedad sin alimento, producen inflación y perjudican a los más necesitados”, afirmó Moyano.
“Días atrás veía a un sector de la sociedad protestando. Remontándome a unos años atrás me hubiera gustado que esa oposición nos hubiera recibido cuando votaron esa ley bochornosa de la Banelco”, agregó.
Quien abrió el acto fue el ahora secretario del Partido Justicialista, el joven militante Juan Cabandié, quien manifestó que “la justicia social es un derecho elemental” y remarcó el accionar de las madres y abuelas de Plaza de Mayo quienes salieron a luchar sin “cortar rutas para dejar sin alimentos”.
“Tenemos una misión: no retroceder ni al 10 de marzo ni a 1880, cuando el proyecto era para beneficiar a unos pocos”, dijo Cabandié.
Néstor Kirchner y su mujer, la presidenta Cristina Fernández, llegaron quince minutos antes de las 18 al lugar donde se realiza la asunción, el estadio de Almagro.
Al lado de Cristina estaba el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, con quien mantenía algunos intercambios de palabras y sonrisas. En tanto que junto a Kirchner estaba el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, uno de los oradores que habló en la tarde.
Además, entre otros dirigentes kirchneristas, estuvieron presentes Dante Gullo, Agustín Rossi, Aníbal Fernández, Scioli, Capitanich, Felipe Solá y Emilio Pérsico.