Tres delincuentes asaltaron a mano armada durante la madrugada del jueves la casa del barrio del Abasto del periodista Samuel ‘Chiche’ Gelblung, cuando él y su familia se encontraban descansando.
“Me desperté a las tres de la madrugada con tres personas apuntándome a la cabeza. Entraron a mi casa por la puerta de calle, me encañonaron a mí, a dos de mis hijos y a mi mujer”, relató ‘Chiche’ en su programa diario de Radio 10.
En ese momento, los delincuentes los bajaron al primer piso de la vivienda del periodista, mientras se encargaban de llevarse los objetos de valor que encontraban en el lugar.
Gelblung agradeció que no los maltrataron, pero sostuvo que las personas que entraron a su casa no eran simples ladrones, sino delincuentes profesionales que se cobraron con lo robado el envío de un mensaje para amedrentarlo.
“Actuaron con total impunidad, a cara descubierta y con guantes de cuero. No es común que actúen así. Por eso creo que no eran ladrones, sino que alguien los mandó para que tuviera miedo, para asustarme. Lo que se llevaron fue sólo el botín de un mensaje para mí y probablemente para mis colegas periodistas”, manifestó.
Una vez que los ladrones se fueron, el periodista no encontró a ningún efectivo en la calle y pese a que llamó al 911 de la policía tres veces, el móvil tardó al menos 20 minutos en llegar a su vivienda.
“Lo que más bronca me da es que si yo tengo que esperar 20 minutos para que venga un patrullero cuando reporto un asalto a mano armada, en un barrio como el Abasto, a pocas cuadras de la comisaría 7ma y la 9na y donde suele haber más botones que árboles, tengo que pensar que es una zona liberada”, dijo Chiche.
Al momento de llegar, los policías le explicaron que no tenían patrulleros: “Me dijeron ‘¿sabe por qué tardamos?, porque no tenemos patrulleros. Hubo un suicidio cerca de la comisaría y estaban ahí. Hacemos lo que podemos’, y la verdad es que yo le creí”, aseguró Gelblung.
“Desgraciadamente me tocó hoy a mí, pero tengo un micrófono para decirlo. Si no puedo dormir tranquilo, si no puedo estar tranquilo ni tener un sueño normal porque alguien se me aparece apuntándome con una pistola en la cabeza, no pertenezco a esta ciudad", señaló.