Lo que antes parecía alejado y muy ajeno a nuestras vidas, ya no lo es. Un nuevo debate comenzó y se trata sobre una técnica científica aplicada al mercado ganadero: la clonación de ejemplares vacunos.
El consumo de leche o de carne de clones no está regulado en el país. Tampoco la utilización por fuera del ámbito científico de esta técnica para crear nuevos animales. Lo cierto es que ya hay cerca de 200 ejemplares clonados y no sería nada raro que, en poco tiempo, estas "réplicas" bovinas aparezcan en nuestros alimentos.
Según publicó La Nación, el primer paso lo acaba de dar la Sociedad Rural Argentina al otorgarles una identidad legal a los toros o las vacas replicadas. "La idea es preservar un material genético en extinción y legalmente cualquier animal puede ser clonado siempre y cuando su dueño no manifieste lo contrario", explicó el director del registro, Gonzalo Vidal.
Sin embargo, al menos por ahora, la clonación masiva de ganado no tendría mucho sentido en el país ya que cada réplica cuesta 10.000 dólares. En países como Estados Unidos y Canadá, cuentan con catálogos similares a la clonación de animales. Mientras en el primer país están autorizados -desde enero de este año-, en la Unión Europea (UE) el tema quedó descartado.