Haciendo una comparación con los precios de la época del uno a uno, el helado cuesta lo mismo que en 2001, pero ahora los precios suenan altos para cualquier bolsillo.
Las marcas líderes ya venden el kilo a 50 pesos y los aumentos a lo largo de los últimos dos años llegaron hasta el 56 por ciento.
Según La Nación, no solo las marcas líderes como Freddo, Pérsico o Volta aumentaron los precios, sino que los locales que no lideran el mercado también decidieron subir los valores por dos motivos: el aumento en los alquileres y la suba en los sueldos de los trabajadores.
Parece que este verano habrá que conformarse con una gelatina o algún otro producto que se pueda poner en el freezer porque el helado está caro para todos.