Martes 29 de Enero de 2008 00:00
EMBARAZADAS

Mamás maduritas

por Ani Sanabria

Cada vez más mujeres deciden tener hijos recién después de los 30.  ¿Signo de los tiempos? ¿Demora para encontrar una pareja estable? ¿Primero preferimos la estabilidad laboral/profesional para pensar luego en la maternidad? Sean los motivos que sean, la verdad sea dicha: las mujeres reflexionamos mucho más antes de tener un hijo.

 

La edad ideal para tener un hijo es entre los 22 y los 28 años, desde el punto de vista puramente médico, pero la mayoría de las mujeres pospone la maternidad para tener antes estabilidad en la pareja, en lo profesional y en lo económico.

Queremos estar preparadas, tener una pareja estable desde todo punto de vista, (no sólo en el aspecto sentimental sino también  en lo económico), estar seguras que podemos enfrentar semejante responsabilidad. Pero, después de los 30, ¿corremos más riesgos; el cuerpo está en óptimas condiciones todavía?

 

Empezás a hacer cuentas y te planteas: cuando mi hijo tenga 10 y vaya a la escuela yo tendré más de 40, voy a estar hecha una piltrafa, que ni podré acompañarlo a andar en bicicleta. Y a qué edad voy a ser abuela ¡a los 100! (exagerás).

 

Comienzan a surgir muchos fantasmas, como por ejemplo, ¿cómo me quedará el cuerpo, podré recuperar mi figura, o es el principio del fin? ¿La relación con mi marido se verá afectada? Pero, una vez superadas éstas, entre otras mil  dudas y miedos lógicos: ¡comenzá por informarte!

 

Si el punto es que ya estás embarazada, sabé que con buena salud, ejercicios adecuados y siguiendo las indicaciones de tu médico, esta nueva etapa de tu vida te encuentra en el mejor momento y que podés disfrutar de tu embarazo tal vez más que una  de 20,  que no lo pensó tanto.

A los 20 años la posibilidad de quedarte embarazada es del 25%. A finales de los 20 y principios de los 30 baja al 20%, pasados los 35 baja al 15% y tan solo del 5% después de los 40. 

 

Si no lo estás todavía, de todos modos, comenzá a prepararte:  cambiar tus hábitos, dejar de fumar y beber alcohol, comer sano, evitar tomar medicamentos y por supuesto un visita a tu ginecólogo, son fundamentales para dar el primer paso.

 

Aunque la edad sea una desventaja en los aspecto físico, no lo es desde el punto de vista emocional y psicológico.

 

Después de los 30 vivirás tu embarazo con más seguridad que a los 20. La experiencia te dará más paciencia y serenidad a la hora de educar a tu hijo y enfrentar las limitaciones que te impone ser madre.

 

Despues de los 30, tendrás menos estrés, ya que a esta edad tu profesión está más consolidada. Si bien es cierto que las mujeres mayores tenemos menos energía para corretear detrás de un niño, también tenés más conciencia y responsabilidad para seguir los consejos de tu médico y asimiliar la nueva vida que te espera.

 

Además recordá, que digan lo que digan (incluso los propios fantasmas), lo mejor fue tomarte tu tiempo para encontrar a la persona indicada para que sea el padre de tu hijo, saber esperar y no actuar por temor a que el tiempo pase. A veces, los sueños más deseados son los que más vale la pena esperar y cumplir, ¿no?

 

Hasta pronto, Ani.  :)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios (11)
Andrea (anónimo) - 29-01-2008 15:59
Fui mamá primeriza a los 42 año. Tuve un embarazo y un parto perfecto. Mi bebé es sano y hermoso. Hoy tiene 14 meses y es lo mejor que me pasó en la vida. No estoy segura si lo hubiera vivido con tanta felicidad a otra edad. Mi médico me alentó en todo momento. No tengan miedo, hoy en día se puede vivir plenamente un embarazo y una crianza en la madurez

Maria (anónimo) - 29-01-2008 13:14
Estoy de novia hace mucho tiempo y la maternidad es algo que me perturba un poco. Tengo 29 años y mi ginecologo siempre me dice de tener un bebe antes de los 30 ya que despues no es lo mismo. En este momento estoy creciendo profesionalmente y economicamente y lo tomo como el colchon para poder tener una familia con menores riesgos economicos, Idealizo mucho la flia, los hijos, creo q es mi meta mas alta pero a su vez tengo miedo de que se me pase la hora...

Romina (anónimo) - 29-01-2008 12:28
Yo estoy embarazada de mi segunda hija y tengo 30, la primera la tuve a los 20 y fue hermoso porque crecimos juntas. Ahora es diferente también tiene su belleza, la venimos gestando en nuestra mente hace años, los tres, mi marido mi hija y yo. Disfruté todo lo que pude de cada momento desde la búsqueda, la concepción y la gestación. Ahora me restan horas (estoy de 39 semanas) y me emociona mucho esperar a nuestra próxima hija, si bien antes (la 1era) la esperé con muchas ansias, esta vez ya estoy más conciente de lo que es, por experiencia y porque los años no vienen solos.
La decisión fue la suma de tener una muy buena pareja consolidada, la necesidad de mi 1er hija de sentirse acompañada y el deseo de dar amor. Me hubiera gustado tener tres hijos así seguidos (soy descendiente de tanos) pero la vida y las circunstancias se dieron así y estoy muy feliz

Comentá esta nota
Jueves 14 de Junio de 2007 00:00
EMBARAZADAS

Cómo elegir el nombre para tu bebé

por Ani Sanabria

La difícil tarea de elegir un nombre para tu futuro hijo es uno de los “temas” de cuando estás embarazada. Algunas la tienen fácil porque dicen que desde niñas ya sabían y lo tenían decidido. Otras pasamos todo el embarazo haciendo listitas y peleando con el padre del niño.

 

¿Qué tomar en cuenta para elegir el nombre de tu hijo? El nombre de nuestro hijo es el que le va a dar el sentido de identidad en el futuro. No es poca cosa ¿no?

 

La decisión de un nombre se basa generalmente en la cultura de nuestro país, en las tradiciones a las que estamos arraigados y en la religión en la que hemos sido criados.

 

Tenemos que tener en cuenta que el nombre de nuestro hijo es el que le va a dar el sentido de identidad en el futuro. Algunos consejos para elegir el nombre adecuado para nuestro hijo:

 

La mayoría de las personas quieren que su hijo sea diferente y que el nombre que lleve sea original, pero en ocasiones, las personas recaen en poner nombres a sus hijos que en un futuro les puede causar problemas. No debemos dejarnos llevar por nuestras pasiones y que en un futuro nuestro hijo no sepa explicar el significado de su nombre.

 

El apellido que llevemos también juega un papel muy importante en la decisión del nombre, ya que el nombre debería de ir acorde con nuestro apellido. Es decir, si tenemos un apellido un poco raro será mejor poner un nombre conocido para evitar burlas en un futuro. Igualmente, se aconseja poner un nombre corto si el apellido es muy largo y viceversa. Y ante todo evitar combinaciones imposibles de pronunciar o ridículas.

 

Muchas personas ponen nombres extranjeros a sus hijos simplemente porque son fans de un actor o cantante. La zona geográfica en la que vivas es muy importante, ya que es bastante raro poner a un hijo Johnnatan o Jackeline si es argentino/a. De todas maneras, la inmigración de cada país hace que muchos nombres que antes no escuchábamos y no eran muy normales en nuestra cultura sean ahora más aceptados en nuestro país.

 

Hay que tener mucho cuidado si elegimos un nombre simplemente porque esté de moda.  Puede haber nombres muy aceptados en nuestra cultura, pero hay otros casos en los que la moda pasa y el nombre no tiene ningún sentido.

 

Poner a nuestros hijos los nombres santos es una práctica muy normal hace décadas atrás y sobre todo en el interior del país, pero tenemos que tener en cuenta que no todos los nombres santorales de la iglesia son muy conocidos o bonitos. Igualmente sucede con los nombres bíblicos o de la mitología griega.

 

En definitiva, la elección del nombre que llevará nuestro hijo es una elección muy particular de los futuros padres. El mejor consejo es que el nombre que elijan tenga un sentido, o por lo menos sentido para ellos, y no se dejen influenciar por nada ni por nadie, sino que simplemente les guste y estén de acuerdo los dos. Al resto de la familia mejor no consultar porque pueden llegar a volverte loca.

 

¿Vos ya decidiste?

 

 

Comentá esta nota
Jueves 24 de Mayo de 2007 00:03
EMBARAZADAS

Claves para soportar las náuseas

por Ani Sanabria

Una de las primeras cosas que tratás de controlar y mejorar en cuanto te quedás embarazada es la comida, o porque sufrís de las horribles náuseas y entonces no sabés que comer para que no te dé asquete,  o porque tenés la suerte de no padecerlas, - aunque en mi caso me hubiera venido bien un poco, para no engordar tanto desde el minuto cero de mi embarazo- y querés que tu bebé cerzca lo más sano posible.

Qué hace bien, qué hace mal, qué está prohibido y qué le hace muy bien al bebé. Todo el tiempo tenés esto en la cabeza y todo el tiempo la gente se la pasa dándote consejos pero el problema es que en general son datos contradictorios. Que las lentejas, que no a la salsa de soja, que con poca sal, que nada de alcohol. Lo mejor es hacer tu propia guía de alimentación, tomando en cuenta tu propio embarazo con las cosas que te gustan y descubriendo nuevos sabores también. Y dentro de todo este nuevo mundo están las temidas náuseas.

  
Empecemos por las náuseas:

La mayoría de las embarazadas las sufren durante el primer trimestre y las más desafortunadas durante todo el embarazo. No se sabe a ciencia cierta qué las produce y lo más probable es que varíen de una persiona a otra.

 

Algunos remedios posibles:

  • Reducí las cantidades de comida y hacelo m´sa entre horas para evitar tener el estómago vació y un bajo nivel de azúcar en sangre; lleva siempre con vos frutos secos, galletitas, nueces, frutas u hortalizas.
  • Hacé cuatro o cinco comidas más frugales en vez de 3 pesadas. Esto tambien te sirve cuando esté más avanzado el embarazo, ya que la capacidad de tu estómago se irá reduciendo a medida que aumenta el tamaño del bebé.
  • Comé algo liviano como tostadas o galletitas antes de levantarte de la cama a la mañana,  o tomá un poco de jugo de frutas.
  • Comé algo antes de ir a la cama a la noche.
  • Evitá pasar por pescaderías, perfumerías o cualquier otro lugar que te produzca náuseas; también se incluyen aquí los olores de los alimentos fritos o grasos, el humo de cigarrillos, el café y el alcohol. 
  • No te olvidés de comer proteínas (las sopa de pollo es muy  buena) y los hidratos de carbono complejos (papas, arroz y pastas).
  • Intentá no cansarte y no estresarte.
  • Probá la infusión de jengibre: colocá una o dos cucharaditas de jengibre fresco rallado (o un trocito de jengibre cortado en rodajas) en una tetera pequeña con agua hirviendo, y dejalo reposar durante 5 minutos; colá la infusión, añadile miel o jugo de limón y tomalo lentamente inhalando el vapor que despide.
  • Olé un limón fresco.
  • Si vomitaste, tomá mucho agua para no deshidratarte.
  • Probá la vitamina B6, que en general recomiendan los médicos y terapeutas naturistas en casos de náuseas graves.
  • Y por último, tomá en cuenta que se considera en general, que las náuseas son un buen síntoma, una prueba de que el organismo sigue produciendo hormonas, lo que a su vez indica que el embarazo es fuerte y estable.

 

¿A vos qué fue lo peor que te pasó en tu embarazo con las comidas y los sabores? 

 

 

 

 

Comentá esta nota
Miércoles 28 de Marzo de 2007 00:03

EMBARAZO MES POR MES III

por Ani Sanabria

En este posteo terminamos con la descripción de lo que pasa durante cada semana de tu embarazo y llegamos al momento del nacimiento, lo peor ya pasó, desde ahora sólo se trata de disfrutar de los últimos meses de panza y de tu bebé, que para cuando te quieras acordar, ya estará con vos para que lo llenes de besos y abrazos.

 

 

TERCER TRIMESTRE

 

Semana 29 a 30

Bebé / El chiquito empieza a prepararse para el nacimiento, por eso acumula grasa debajo de la piel para que se pueda adaptar a los cambios de temperatura. El bello fino que tenía sobre la piel empieza a desdaparecer. Continúa desarrollando habilidades de succión chupándose el dedo y tragando líquido amniótico. Ya hace pis, aproximadamente medio litro por día. Si nace a partir de este momento puede sobrevivir.

Mamá / Vas a tener un ritmo más lento cada día y te vas a cansar facilmente, porque el tamaño del bebé ya se hace notar. También te vas a mover con más dificultad porque la cabeza del bebé está encajada en la pelvis.


Semana 31 a 34

Bebé / Todos los órganos de tu hijo ya maduraron, excepto los pulmones. Ya parpadea, sus pupilas se dilatan y se contraen respondiendo a la luz que entra en el útero. La grasa que se acumuló para aclimatarlo, hace que su piel ya no sea transparente, sino rosada. Su espacio dentro del útero es cada día más chico, por eso sus movimientos son menores pero más fuertes.

Mamá / Probablemente hagas pis con más frecuencia, tu abdómen está más distendido y notás todos los días su aumento de tamaño. Es importante que sigas cuidando tu piel sobre todo la del abdomen y las mamas. Además no es raro que aparezcan sus coditos o piecitos apoyados sobre algún lugar de la panza.

 

 

Semana 35 a 40

Bebé / Las glándulas suprarrenales del chiquito producen cortisona que le ayuda a madurar los pulmones, en sus intestinos tiene meconio, formado por secreciones de las glándulas alimentarias y algunas células de su intestino, el meconio es oscuro (entre verde y negro) y es lo primero que el bebé elimina después del nacimiento. Es muy importante verificar que si durante el trabajo de parto se rompe la fuente y sale el líquido amniótico, éste tiene que ser transparente, si no quiere decir que el bebé expulsó el meconio y puede haber sufrimiento fetal.

Mamá / Bueno ya es momento que te prepares física y mentalmente para el nacimiento, es probable que tu cuerpo acuse recibo de la cercanía de ese momento, estarás más pesada, con más dificultades de movimiento, y seguramente más ansiosa. Prepará el bolsito y mantené la calma, el momento más lindo de todo este proceso está por llegar.

Comentá esta nota
Miércoles 21 de Marzo de 2007 00:00

EMBARAZO MES POR MES II

por Ani Sanabria

En este posteo seguimos con el mini resumen de lo que pasa en cada trimestre de tu embarazo. Hoy vamos a describir la segunda etapa, que es muy linda porque en líneas generales desaparecen los malestares, empezás a disfrutar a full del contacto con tu panza, y de los movimientos de tu bebé.

 

SEGUNDO TRIMESTRE

 

 

Semana 13

Bebé / Tu hijo está empezando a crecer rápidamente, en las próximas dos semanas su peso y su tamaño se duplicarán, las orejas y los ojos se ubican en sus lugares definitivos, y ya tiene formados los huesos de la mano, prontito empezará a chuparse el dedo solito.

Mamá / Ahora es el momento de empezar a cuidar tu peso porque en esta etapa se producen los mayores cambios, concetrate realmente en lo que comés, es preferible ingerir muchas proteínas, lácteos, frutas y verduras.


Semana 14

Bebé / Las orejitas se ubican definitivamente en su lugar, logra mover la cabeza de un lado a otro, y se registra su crecimiento cada día.

Mamá / Es posible que empiecen a sangrar tus encías, ésto pasa por los cambios hormonales, además el útero sigue creciendo, el médico o la partera ya lo pueden palpar unos centímetros por debajo del ombligo.

En esta etapa es recomendable empezar a sacar turnos para hacer los análisis correspondientes. Seguramente tu doctor te pedirá algunos análisis que sólo son extraciones de sangre y controles de rutina para ver que esté todo bien con el bebé.


Semana 15

Bebé / Su piel está cubierta por un bello suave que desaparece casi completamente antes del nacimiento.

Mamá / Ahora sí tenés que salir a comprar ropa de futura mamá, y seguramente nuevos corpiños, los kilos que le sumes a tu cuerpo -en el mejor de los casos- desaparecen entre los seis y los nueve meses después del parto.


Semana 16

Bebé / El cuerpo del bebé crece rápidamente y pronto será más grande que la cabeza, los brazos y las piernas se mueven, pronto empezarás a sentir esos movimientos.

Mamá / Como dijimos antes, esta semana empiezan los análisis, las mamas crecen y empiezan a reflejar sus preparativos para la lactancia. Y si te estresa la espera de los análisis, relajate, porque en el 95% de los casos salen bien.


Semana 17

Bebé / Su cuerpo crece rápidamente y pronto será más grande que la cabeza, los brazos y las piernas se mueven, pronto empezarás a sentir esos movimientos.

Mamá / Como dijimos antes, esta semana empiezan los análisis, las mamas siguen creciendo. Y si te estresa la espera de los análisis, relajate, porque en el 95% de los casos salen bien.


Semana 18

Bebé / El chiquito ya empieza a bostezar, hace gestos faciales y hasta puede tener hipo. Su crecimiento se va a estancar un poco y su desarrollo se hará a un ritmo menos acelerado.

Mamá / Seguro que por esta fecha te piden una ecografía para comprobar el crecimiento y la anatomía de tu hijo, también vas a poder saber el sexo -si es que muestra sus pequeños genitales. Además, vas a empezar a sentir claramente los movimientos de tu hijo porque aumenta su tonicidad muscular, este es un momento glorioso, sentir las primeras pataditas es algo inexplicable.


Semana 19

Bebé / El sistema nervioso, en especial el cerebro se está desarrollando velozmente, el esqueleto está formado por un cartílago suave que lentamente se endurece para convertirse en huesos.

Mamá / Evitá a toda costa el estrés y comé alimentos saludables, descansá adecuadamente y no dejes de moverte así no te endurecés, pensá que tus movimientos se van a hacer cada vez más difíciles por el peso de la panza y los efectos del embarazo sobre tu cuerpo, tal vez se te hinchen un poco las piernas por la retención de líquido.

Es posible que sientas unos tirones en la panza, son los ligamentos del abdomen que se están acomodando al cambio. Más que nunca tu cuerpo necesita hierro y calcio, te podés sentir un  poco cansada y más lenta.


Semana 20

Bebé / Empiezan claramente los movimientos fetales, durante esta parte del embarazo su peso aumentará más de diez veces, y su altura también se duplicará.

 

Mamá / Descansá cada vez que puedas porque tu cuerpo debe estar completamente dedicado a formar a tu bebé.

 

 

Semana 21

Bebé / El chiquito es muy activo en esta etapa, se mueve muchísimo, respira y traga líquido amniótico preparándose para respirar y digerir los alimentos después de nacer.

Mamá / Ya podés empezar a pensar en las clases de pre parto, porque desde ahora los meses de embarazo pasarán rápidamente. Tu centro de gravedad está cambiando, así que tal vez te sientas un poco floja. Tratá de no acostarte boca arriba, porque así reducís el flujo de sangre que le va al bebé.


Semana 22

Bebé / Su piel delgada y rojiza está cubierta por una sustancia gruesa, blanca y cerosa que se llama vernix o unto sebáceo, sirve para proteger la piel del bebé del líquido amniótico. Además ya tiene uñas, párpados y cejas que son visibles.

Mamá / Por supuesto que ya sos inconfundiblemente una embarazada, tu útero sigue avanzando hacia arriba en el abdómen, es posible que esa zona te pique, buena excusa para tomar un masaje.


Semana 23

Bebé / El chiquito ya duerme sus primeras siestitas y se estira para desperezarse, todos sus sistemas (digestivo, circulatorio y respiratorio) está madurando y preparándose para la vida afuera del útero.

Mamá / Tu abdomen crece cada vez más, a muchas mujeres les da “gingivitis del embarazo”, es decir, sangran las encías, no te preocupes porque esa dolencia desaparecerá ni bien nazca tu bebé, igualmente no descuides tus dientes.


Semana 24

Bebé / El bebé está empezando a acumular grasa, ya patea fuerte, sus ojos están cerrados y tiene uñas en los pies.

Mamá / Tal vez esta semana empieces a sentir síntomas menos agradables del embarazo, ligamentos doloridos, picazón en la piel, estrías, dolor de espalda, acidez estomacal, estreñimiento, congestión nasal y sangrado de la nariz. Estos síntomas no son peligrosos pero sí bastante molestos.

 

 

Semana 25

Bebé / El chiquito está empezando a acumular grasa, igualmente su piel sigue siendo bastante arrugada, crece sin parar y cada vez se deja sentir más su presencia.

Mamá / Es el momento de empezar a cuidarte de las estrías, las cremas alivian la picazón que te provoca la piel de tu panza que se estira.

 

 

Semana 26

Bebé / Sus párpados empiezan a reaccionar a la luz, y su audición está lo suficientemente desarrollada como para escuchar los sonido externos, y ya respira o -más bien- practica para hacerlo.

Mamá / Tu útero tiene el tamaño de una pelota de básquet, tal vez te duelan un poco las manos y los pies, seguramente es por los tejidos hinchados. Probá agitar las partes que te duelan (manos o pies).

 

 

Semana 27

Bebé / El bebé sigue teniendo un crecimiento fenomenal, aumenta de peso y se agranda, su piel parece un poco menos arrugada por la acumulación de grasas.

 

Mamá / Es un momento para que controles bien tu presión porque en este momento pueden aparecer los primeros picos provocados por el sobrepeso que puedas haber acumulado.

 

 

Semana 28

Bebé / El bebé empieza a prepararse para la vida fuera del útero, abre y cierra los ojos, se chupa el dedo, y se mueve muchísimo porque se ejercita pateando y estirándose.

 

Mamá / Mantené los buenos hábitos prenatales, comé bien, descansá cuando te lo pida el cuerpo y tomá mucha agua. A partir de ahora se acerca el momento clave, no faltes a las citas con el doctor, él te irá diciendo exactamente qué hacer.

 

 

Bueno, la semana que viene les cuento cómo termina todo esto, sigan cuidándose, y cualquier cosa me escriben. Hasta la semana que viene.

Comentá esta nota
Miércoles 14 de Marzo de 2007 00:05

EMBARAZO MES POR MES 1

por Ani Sanabria

En cuanto quedé embarazada, lo primero que quise saber fue qué pasaría cada mes dentro de mi panza, por eso me pareció piola armar este mini resumen por trimestre para que sepas más o meneos de qué se trata la cosa.


PRIMER  TRIMESTRE

Semana 1 a 4

Bebé / El ovario libera el óvulo que se ubica en la parte superior de las trompas de Falopio, por donde baja luego de la fecundación hasta implantarse en el revestimiento del útero.

Mamá / Durante estas semanas vas a tener la primera falta de menstruación, y tal vez algunas nauseas causadas por diferentes olores que antes no te hacían nada. Dicen que el olfato se agudiza y provoca malestares, porque el cuerpo se adapta para reconocer los alimentos que pueden ser malos para el bebé.


Semana 5

Bebé / A partir de este momento tu hijo ya tiene cerebro y columna, además ya le podés distinguir la cabeza del resto del cuerpo, es chiquitito, mide apenas un centímetro y medio.

Mamá / Se confirma tu embarazo, tenés que planificar la primera visita al médico. Además probablemente empieces a tener muchas ganas de comer determinados alimentos, y empieces a hacer pis con mucha frecuencia.


Semana 6

Bebé / Se forman las orejas y los ojos en las depresiones de la cabeza, además tiene cuatro protuberancias que luego serán los brazos y las piernas.

Mamá / Tu cuerpo empieza a revolucionarse por las hormonas, por eso podés estar más sensible e irritable que de costumbre.


Semana 7

Bebé / Ya se le pueden ver los ojitos, se terminan de formar los intestinos, y empiezan a desarrollarse los pulmones y las manitos.

Mamá / Algunos alimentos pueden darte acidez, controlá lo que comés para no sentirte mal después. Además tus pechos empiezan a prepararse para amamantar, y por eso están más grandes e irritables.


Semana 8

Bebé / Ojos, orejas, nariz, brazos y piernas siguen formándose. También empiezan a verse las articulaciones de los codos y las rodillas. Late su corazón y los órganos genitales ya se perciben claramente en una ecografía.

Mamá / A partir de esta semana aumenta tu volumen sanguíneo hasta en un 40 %. Seguro te setís cansada, porque el cuerpo trabaja a destajo preparando todo para el desarrollo de tu bebé.


Semana 9

Bebé / Tu hijo ya mide más de tres centímetros, el oído está completamente formado, además se pueden ver los deditos de los pies. El hígado ya produce glóbulos rojos, y los riñones pueden formar “pis”.

Mamá / La ropa empieza a quedarte ajustada, está en una transición donde tu cuerpo empieza a pasar de mujer sin forma, a embarazada con panza.


Semana 10

Bebé / Los ojos ya están formados, y los rasgos faciales ya muestran una carita inconfundiblemente humana. Mide más o menos cinco centímetros.

Mamá / Empezaste a amentar de peso, casi dos kilos es lo que se calcula y se acepta, es importante que empieces a hidratarte para que no te salgan estrías. Tenés hambre todo el tiempo, manejá la ansiedad.


Semana 11

Bebé / El cerebro se forma velozmente y la cabeza se distingue claramente del resto del cuerpo porque se forma el cuello que le da movilidad.

Mamá / Tal vez seguís con nauseas, sobre todo cuando te levantás, seguramente desaparecerán pronto. Ya estás en la línea divisoria que corta el primer trimestre y el segundo. Todos los malestares típicos empiezan a borrarse.


Semana 12

Bebé / En la ecografía se ve la cara completamente formada, y los movimientos de los brazos, las piernas y los dedos. Todos los órganos vitales están formados y son capaces de funcionar. A partir de esta semana pasó el momento crítico de su desarrollo.

Mamá / Podés tener un poco de estreñimiento, comé alimentos con mucha fibra, eso te va a ayudar. Y empezá a disfrutar porque se viene lo mejor…

En los próximos posteos seguiré tirando data sobre los trimestres que vienen. No se los pierdan. ¡Cuídense mucho!

Comentá esta nota
Miércoles 7 de Marzo de 2007 00:10

CUANDO LLEGA EL DÍA

por Ani Sanabria

Hoy empiezo por el final, es que estuve mirando fotos del baby y me acordé del nacimiento… ¡Qué momento! Cuanto lo esperé, y cuantas fantasías tejí durante los nueve meses de espera. Miedo, ansiedad, ganas, y sobre todo un sentimiento de irreversibilidad que atenuaba todas la otras sensaciones.

Irreversibilidad porque sabía que sí o sí iba a tener que pasar por eso, lo que me daba mucha angustia era saber de una vez por todas cómo me iba a tocar. Para cuando quedé embarazada, ya había escuchado mil historias de partos y nacimientos, pero la “primera persona” cambiaba totalmente mi punto de vista y la situación.

El embarazo pasó relativamente rápido considerándolo a la distancia, cuando promediaban las tres últimas semanas empezaron los monitoreos, es decir, la indiscutible cuenta regresiva. Primero una vez por semana, y llegando a la fecha, dos veces a escuchar el corazón del chiquitito, que ya a esa altura de su existencia no me dejaba dormir. Es que tenía mucha acidez estomacal durante la noche, y no sabía cómo acomodarme en la cama con mi super panzota.

La cuestión es que seguía pensando, cada vez más cómo me iba a tocar el parto. Así pasaron rápidamente las últimas semanas y el momento llegó, con algunas complicaciones que sobraron para asustarme, pero por suerte no alcanzaron para dificultar mucho las cosas. El problema principal fueron los 20 kilos que me eché encima, el sobrepeso subió mi presión arterial y me pasé los tres últimos días en cama, recostada sobre el lado izquierdo para que el bebé se oxigene mejor.

Así empezó la historia, como la presión no bajaba, llamamos y mi médico nos dijo “vénganse a la clínica que vemos”, y yo atiné a preguntar si llevaba las cosas, y el respondió “sí claro, por las dudas traete todo”. Un ratito más tarde ya estábamos en el consultorio del doctor, que tranquilamente sugirió “cortar el embarazo porque las semanas ya están cumplidas y no conviene arriesgarnos, vamos a hacer una cesárea”.

Blanca del susto le pregunté si me quedaba a domir, o si venía al día siguiente porque ya eran casi las 9 de la noche, y mi doctor, siguiendo con su tono super tranqui, dijo “no no chicos, tenemos quirófano en media hora, intérnense y nos vemos arriba”…

¡Chan! ¡Y requete chan! Indudablemente el momento había llegado, y como plusvalor, era la primera vez que entraba a un quirófano, estaba aterrada. Por suerte ninguna de mis fantasías se hizo realidad, ni bien llegué al quirófano me tranquilizó mucho ver al equipo médico prepararse para recibir a mi bebé y asistirme en la tarea. Todos charlaban con una cotidianeidad que me tranquilizaba, hablaban de unos cheques que querían cobrar y de sus vacaciones en la Termas de Copahue. Ahí me sumé a la charla como para que se acuerden que yo estaba allí. Y sí que lo hicieron, que mami de acá, que mami de allá, y de repente fui el centro de la escena hasta que emocionada me dijeron que ya lo tenían al bebé y que estaba todo bien.

Bueno, la intervención duró relativamente poco, me acuerdo que en el mismísimo momento que sacaron al chiqui hubo fuegos artificiales (o disparos, no sé) porque Boca había metido un gol, destino futbolero más que determinado por la circunstancia - y por sus genes, todos en la familia somos bosteros, si se hace gallina será para plantearnos qué hicimos mal.

Esa noche fue una pesadilla, estaba sobrepasada por la situación y sobre excitada por la anestesia, igual tengo los mejores recuerdos y todavía se me llena el corazón cuando pienso en esos tres días de internación. Después vino manejar a los parientes que caían intermitentemente, la llegada  a casa y el comienzo de esta nueva vida con bebé incluido… Bueno, pero eso ya es tema para otros posteos de este blog…

Nos vemos en la próxima, cuídense.

Comentá esta nota
Miércoles 28 de Febrero de 2007 00:10

LA PRIMERA ECOGRAFÍA

por Ani Sanabria

Desde que me enteré que estaba embarazada, por muchas razones esperé con mucho entusiasmo la primera ecografía. La primera era para saber si estaba todo bien, la segunda, fue más sentimental, y tenía que ver con mis ganas de conocer y saber qué había adentro de la panza que me crecía todos los días un poquito.

Esperé que pasara el tiempo necesario para que en el estudio saliera algo, y esto fue aproximadamente a las 12 semanas de embarazo. La parte técnica me la explicó mi médico, se trata de una prueba que consiste en dirigir ondas sonoras de alta frecuencia (ultrasonido) al interior de la panza, para crear una imagen del feto y de tus órganos en una pantalla de computadora.

Las ondas de ultrasonido no duelen y dicen que no afectan al bebé, digo “dicen” porque una amiga que vive en Estados Unidos, me contó que allí las ecografías se ordenan únicamente en casos de problemas concretos y no sólo por control. Pero bueno, fantasmas aparte, está probado que nacen miles de bebés ecografiados, que no presentan la más mínima secuela provocada por este estudio de rutina.

Lo más molesto fue retener el pis después de tomarme dos litros de agua, hasta tuve que pedir que por favor me adelantaran el turno, porque realmente se me hacía insoportable aguantar el líquido. Me acuerdo que ni bien entré me dijeron “andá y hacé un poquito”, pero ojo porque ese poquito es casi imposible de cortar, sobre todo porque hacía más de una hora que me moría de ganas de hacer pis y fantaseaba con estar frente al inodoro.

La cuestión es que superado este trance, la ecografía me emocionó profundamente, primero cuando el médico me dijo que estaba todo bien, me dio un grandísimo alivio. Luego, el momento sublime… Los latidos del corazón de mi hijo, amplificados y con un ritmo super veloz, arrancaron una catarata de lágrimas que trataba de evitar porque estaba sola y me daba vergüenza.

Evidentemente ese fue un día de retención de líquidos por todos lados… Me hice la corajuda y salí del consultorio como si nada, pero con un nudo en la garganta.

Antes de ir me había hecho la valiente, y como mi marido tenía que trabajar le dije que no se preocupara, que podía ir sola porque seguramente no se iba a ver nada, que en la próxima sí viniera porque ya iba a ver al bebé formado. Pero me equivoqué rotundamente…

Fue tan emocionante ver al porotito de unos pocos milímetros y escuchar su corazón que cuando salí del médico, no pude parar de llorar hasta casa.

Cuando llegué, vi a mi marido expectante por el resultado, y con muchas ganas de saber si estaba todo bien. Empezó a preguntarme cómo me había ido, y yo, que venía conteniédome para no hacer papelones lacrimógeneos en la calle, cuando lo vi, no pude aguantarme y me puse a llorar como una loca…

El pobre se dio un susto bárbaro, me preguntaba cada vez más preocupado si estaba todo bien, y yo hecha un moco con patas, no pude tranquilizarlo hasta que finalmente recuperé el aire y le dije “sí, siiiiiii, todo bien -y haciendo puchero de nuevo, apenas si pude agregar- pero es muy emocionante… el porotito, su corazón…”

Y bastó mi breve testimonio para abrazarnos y llorar los dos como bobos sin tener bien claras las emociones, pero con la certeza de que empezábamos a esperar ansiosos la otra ecografía, donde el valor agregado es que el bebé ya se formó, y se puede saber el sexo siempre y cuando el chiquito intrauterino está en una posición que lo muestra…

A los cuatro meses supimos que era un varón, y ahí empezó otra historia… Encontrar su nombre… Pero eso es cuento para otra entrega del blog. Me quedo con la emoción de mis recuerdos… Nos vemos en la próxima… Cuídense y que estén bien.

Comentá esta nota
Domingo 25 de Febrero de 2007 16:12

¡NO ME ENTRA LA ROPA!

por Ani Sanabria

Es un momento casi imperceptible por lo repentino, hay unas semanas durante los tres primeros meses, en los que si bien nuestra ropa ya no nos entra, todavía no podemos comprarnos la de embarazadas, porque sin panza nos queda demasiado grande.

Cada vez que tenés que vestirte es una complicación, porque tu ropa, además, ya no te queda como antes, y de hecho, la mayoría de nosotras nos ponemos cuadradas en esa etapa del embarazo... Caderonas, sin cintura, y en mi caso, empecé a desarrollar “masa”, tenía unos brazos que daban miedo, y anticipaban los 20 kilos que me eché arriba en docenas y docenas de medias lunas de grasa, que no podía parar de comer.

¡Pero deténganse! Muy mal hecho lo mío, está muy mal aumentar tanto de peso y comer porquerías poco alimenticias. Durante los últimos meses van a disfrutar de esta austeridad que sé, cuesta muchísimo mantener.

El tema es qué ponerte en ese momento, los pantalones aprietan, las remeras quedan mucho más ajustadas...  Lo resolví usando ropa suelta, porque me hacía sentir más cómoda y disimulaba bastante las modificaciones abruptas de mis formas.

Otra buena idea fue hacer una lista de básicos infaltables y que pudieran adaptarse a los cambios futuros. Me acuerdo que incluí:

1 jean o símil con elástico en la cintura
1pantalón negro (más “de vestir”)
1 pollera larga y amplia
4 remeras sueltas (dos de batalla y dos más lindas para salir)
3 bombachas grandes y con elásticos flojos
3 corpiños más grandes
1 par de chancletitas cómodas

Eso me salvó, y resolvió bastante bien esta transición tan molesta. Se aceptan consejos para resolver el tema de la ropa sin gastar mucho dinero.

Nos leemos en la próxima entrega del blog...
Sigan cuidándose y manden cualquier pregunta que quieran saber.

Ani Sanabria
 

Comentá esta nota
Miércoles 14 de Febrero de 2007 23:00

QUIERO UNA PANZA... ¡YA!

por Ani Sanabria

Todo empezó cuando dejamos de cuidarnos, ese mes yo sabía que algo podría pasar, pero estaba segura que antes de quedar embarazada tendría que buscar varios meses, hasta que se me pasara lo que supuse, sería un deseo obsesivo por quedar que me lo impediría inmediatamente desde el punto de vista psicológico.

Pero bueno… Para mi sorpresa no fue así, y ese mismo mes tuve el retraso correspondiente que me llevó directo, aunque sin expectativas, a la farmacia para comprarme mi test de embarazo.

Estábamos en la costa de vacaciones, eran como las siete de la tarde y decidimos hacer la prueba en ese momento sin certezas de que ya pudiera aparecer el embarazo, estábamos muy ansiosos pero pudimos manejarlo bien hasta ese momento. Seguí los pasos que indicaba el test y después… Suspenso... Mucho suspenso hasta ver cuántas rayitas aparecían.

Ya no había dudas… Aparecieron las dos rayitas que indicaban claramente que a partir de ese momento, y para felicidad de los flamantes padres, ya éramos tres.

Brindamos con un poquito de champagne y bastante vértigo, los sentimientos se confundían y se mezclaban, pero había uno bastante claro… Era el que más me taladraba la cabeza, habíamos llegado finalmente al punto sin retorno… Ya no hay vuelta  atrás… A bailar mi amor…

Desde que me enteré no cambió nada en mi cuerpo, pero sí mucho en mi cabeza. Caminaba como afectada y con mucho miedo a que se me caiga el bebé, que en ese momento era apenas un porotito casi invisible…

“¡Una ridiculez típica!” –dijo mi ginecólogo, y me recomendó que tomara ácido fólico y que me quede tranquila haciendo vida normal. Sin embargo iba todo el tiempo al baño para ver que no hubiera nada raro. No andaba más en bicicleta y pedía todo el tiempo que me traigan las cosas, privilegio que me duró hasta que mi marido me acompañó a la segunda consulta y se enteró que estar embarazada no era estar enferma...

 

Así fue como todo el ñañismo y la sobreprotección, viró hacia un rotundo “dejate de joder”, "yo así no aguanto nueve meses", “caminá que te hace bien”, “lo mejor es que ni pienses y te muevas como si nada”... Y así andaba por la vida embarazadísima pero sin panza.

 

Estaba cuadrada, super culona y re tetona (eso estaba bueno), aunque extrañaba bastante mi cintura. Me paraba agarrándome la espalda y deseaba intensamente que creciera mi panza, pero el porotito no se dejó ver hasta casi el quinto mes.

Me acuerdo que estaba parada en una cola y una persona me dejó pasar “porque estaba embarazada”. Ese reconocimiento tan esperado llegó por fin, y sentí en ese momento que me recibía de mamá… Verdaderamente no sabía lo que me esperaba, y cuánto más iba a tener que trabajar para ser mamá full time… La cosa recién empezaba...

 

Comentarios (7)
gise- 18-02-2007 18:39
soy gisela y tengo mucho miedo de como es estar embarazada y el parto. todavia no lo estoy pero en el fondo quisiera estarlo ya q mi marido quiere un bebe. tengo 27 años y me parece q me tengo q apurar no? no se como hacer ya q sufro de dolores de cabeza y vivo tomando analgesicos y por ahi escuche q las embarazadas no pueden tomar nada. bueno si me podes ayudar contestame. gracias

cristina- 18-02-2007 14:46
ES HERMOSO ,CREO QUE ES EL ESTADO MAS FELIZ PARA LA MUJER EN SU VI DA PEPERO ESTA CHICA DE LA NOTA LO ESTUVO ARRUINANDO SIENDO UNA OBSESIVA, QUE CAMBIE PORQUE SI NO VA A ENLOQUECER A SU HIJO Y LO VA A CANSAR AL MARIDO ....A Y MAURO FLACCIDA SE ESCRIBE ASI,CRIS

ceci- 18-02-2007 12:23
QUE DICE ESTE MAURO?!! esta empedo o qué? nada que ver ..el cuerpo cambia sí pero si un hombre te ama de verdad lo sigue haciendo y te quedas mas linda ante sus ojos.Y que? los hombres tambien quedan "FLAXIDO" como él dice, que esta mal escrito ,por otra parte..QUE DESASTRE ,QUE ESTUPIDIN! el Mauro..

Vivi- 15-02-2007 23:20
Chicas! (porque los hombres q se animen a escribir seran contados con los dedos de una mano) Quiero compartir con Uds mi debut primerizo al quinto de embarazo, sin mensajes previos y logicos como nauseas y vomitos pero con tonedadas llantos "por que si", de vaivenes en el humor, y antojos injustificados pero 100% consentidos por un entorno que se prende de esta etapa maravillosa. Solo les puedo desear que lo disfruten tanto como yo y que se dejen mimar como nos lo merecemos. Aguante la panzaaaa!!

ñanfru- 15-02-2007 17:22
Tengo tres meses de embarazo y me atrajo muchisimo el título de la nota. ¡Eso es lo que justamente quiero! Todos los días me miro al espejo, buscando mi panza. Mi hermano, estudiante de medicina, en lenguaje popular me dijo: que querés si todavía es un revoltijo de celulas!
Desde que me enteré vivo cada sensación (ganas de comer, de llorar, de reirme, de vomitar!) como un mensaje de mi bebé, al que ya amo con toda mi alma.
También tengo muchos miedos, pero sólo espero mi panza para verlo crecer!.
Saludos

MAURO- 15-02-2007 16:58
EL PROBLEMA ES PARA EL HOMBRE UNA VEZ QUE TUVIERON FAMILIA QUEDAN DESTROZADAS, SIN FORMA Y TODAS FLAXIDA.
ADEMAS NO TE DAN NI BOLA Y EL HOMBRE EMPIEZA A BUSCAR AFUERA LO QUE TUVO UNA VEZ EN SU CASA.

mariana- 15-02-2007 15:25
Estar embarzada es una de las mejores cosas que le puede pasar a una mujer, y no hay nada más lindo que lucir orgullosa una terrible panza !!!

Comentarios (12)
andrea (anónimo) - 21-03-2007 19:30
Me parece barbaro que se hagan comentarios sobre unos de los momentos de mayor felicidad para una mujer. Estoy de 7 meses y tengo una hija de 10 años por lo tanto para mi es como volver a empezar. tengo mucho miedos pero me siento mas preparada ya que a mi hija mayor la tuve a los 18 años. Considero que es muy importante sentirse apoyada por la familia que es mi caso pero si no sucede a que llevarlo de todos modos con el mayor orgullo y felicidad. Un beso

Carina (anónimo) - 20-03-2007 13:05
Acabo de recibir la confirmaciòn de que estoy embarazada... Me siento en las nubes y camino por la calle con expresión de "feliz cumpleaños". Ya he comprado bibliografía y respecto del "tema" de la ropa, afortunadamente resido en Portugal y la moda para esta temporada primavera verano no se limita a las cinturas estrechas sino que afortunadamente viene el corte princesa y vestidos tipo baby doll asi que me limitare a comprarme un par de pantalones de "panzona" y el resto en negocios tipo Zara Y Mango....
Me siento feliz y plena, dispuesta a disfrutar de cada instante de estos 9 meses, alejada de mitos obsoletos y de comentarios ridiculos como los de Mauro. Siempre aborreci las tonterias que rodean a los embarazos y aunque es un detalle tonto...desde ahora tengo en claro que no vestire a mi bebe ni de rosa ni de celeste... A partir de ahora solo fantasear, disfrutar y planificar junto al papá, a quien haré muy pero muy participe de este momento....

marisol (anónimo) - 14-03-2007 01:21
mauro sos una basura no tenes criterio ni sentimientos, se nota q no sabes lo q es el sacrificio de criar un hijo, lo unico q das a conocer es lo poco hombre y mal nacido q sos , ojala te hagan sufrir como seguramente vos has hecho a alguna mujer q por lo q contas no supiste valorar lo q es ser madre y tener paciencia en ser fiel a una mujer.

Comentá esta nota
 
Herramientas
EMBARAZADAS
*Ani Sanabria, bloggera invitada, te cuenta su experiencia de madre primeriza, sus dudas, sus miedos y el comienzo del viaje al planeta BB.
Clickexperts IAB Argentina
Acerca de Minutouno.com Información de prensa Cómo anunciar Política de privacidad Noticias en su sitio Contáctenos