* La campaña la inició un español en México, pegando stickers en forma de tildes sobre los anuncios de la vía pública que los necesitaran.
* Si bien lo suyo sólo tenía como fin hacerse unos pesos, el movimiento ya se extendió a otros países de América Latina.

El "Programa de reinserción de acentos en la vía pública" es obra de Pablo Zulaica, un español de 26 años que hace tres semanas empezó a pegar stickers en forma de tildes -y también tildes tachadas- para corregir los errores ortográficos en los avisos publicitarios de la Ciudad de México.


"Esta palabra se acentúa porque forma hiato en la vocal cerrada (i o u)", es una de las explicaciones que tienen los stickers blancos que ya están pegados. "Siempre provocan una sonrisa; ahora es ante todo una actividad lúdica y estética", señala Zulaica, quien está "sobrepasado" por el éxito de su propuesta y sorprendido de que haya llegado hasta Perú y Argentina, informa el sitio Yahoo Noticias.es.


"Siempre pido permiso para pegar las tildes y si no veo muy dispuestas a las personas en cuestión se los dejo para que ellas mismas lo peguen", comenta Zulaica, que corrigió desde anuncios de campañas políticas hasta las puertas de los patrulleros mexicanas que dicen "POLICIA".


"A todos nos dijeron que las mayúsculas no se acentúan, pero la Real Academia Española jamás ha dicho eso", aclara y explica esto y mucho más en su blog: http://acentosperdidos.blogspot.com/.


La búsqueda de los acentos perdidos tenía en un inicio como objetivo "encontrar otra forma de ingreso. Un día hablando con un grupo de amigos sobre la faltas ortográficas que hay en los anuncios, se me ocurrió salir a la calle a pegar los acentos porque con aerosol era muy agresivo".


En un inicio los stickers sólo tenían datos personales por si alguien quería contratarlo como corrector, pero después se agregaron los argumentos ortográficos y ahora también "llegaron las letras para pegar" donde faltan, dice Zulaica.


El joven corrector recibió ofertas laborales, pero por ahora las rechazó todas porque siente "mayor responsabilidad" con su blog un punto de referencia obligado para los "obsesivos ortográficos".