El hombre dijo tener problemas con el alcohol. La mujer había recibido sepultura el día anterior.
Aunque la frase diga que cuando hay hambre no hay pan duro, esto parece haber rebalsado todo límite. Un recolector de basura oriundo de Georgetown, Guyana, se declaró culpable de desenterrar y tener relaciones con el cadáver de una anciana.

Por ese motivo, la Justicia de ese país condenó Roopram Bacchus a pagar una multa equivalente a 200 dólares y un año de prisión en suspenso, que sería efectiva si no paga la boleta. Bacchus, de 20 años, se declaró culpable y además explicó que tenía problemas con el alcohol.

Por su parte, el jefe policial Steve Merai explicó que el condenado había desenterrado el cuerpo de la difunta, de 75 años, que había recibido su último adiós apenas un día antes. El hombre entonces sacó el ataúd, lo abrió a la fuerza, sacó el cuerpo de la mujer y tuvo relaciones con él.