Este muchacho tiene más mala suerte que Woods: el chipazo de su palo contra la roca generó un incendio forestal de casi 50 hectáreas.
Mala suerte es poco. A este hombre no es que lo abandonó la fortuna, sino que lo acompaña la desgracia.

¿Qué pasó? Que un hombre, mientras jugaba al golf, golpeó su palo contra una roca con tanta mala suerte que el chispazo que generó provocó un incendio de casi cinco hectáreas, de más de 48 meros cuadrados.

Sí, así como lo lee. Este golfista amateur estaba practicando muy tranquilo en el Shady Canyon Golf Course de Irvine, Orange Country, en Estados Unidos, cuando la hierba seca le jugó una muy mala pasada.

Y no fue algo así nomás, fácil de controlar, no: más de 150 bomberos apoyados por helicópteros tuvieron que llegar para apagarlo, según explicó Greg McKeown, el jefe de Bomberos del condado de Orange.

“Usualmente solemos terminar con los incendios en invierno...”, se lamentó McKeown, quien explicó que el desafortunado incidente fue por la excesiva hierba seca que hay en la zona y añadió que no se le presentarán cargos al golfista.

Claramente, este muchacho tiene menos suerte que Tiger Woods.