Una comisión especial de 65 legisladores se encargará de revisar la acusación de irregularidades fiscales que pesa sobre la mandataria con miras a su destitución.
Los representantes de la oposición de Brasil ya ultiman la selección de los 65 diputados que iniciarán este lunes el juicio político a la presidente Dilma Rousseff por las acusaciónes de irregularidades fiscales que podrían valerle la destitución.

El bloque del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al que pertenece el vicepresidente, Michel Temer, contará con 25 representantes en la comisión especial que evaluará las acusaciones contra la mandataria.

Mientras tanto, el Partido de los Trabajadores (PT), del que forma parte Rousseff, contará con 19 legisladores. El total de diputados a favor de la fórmula presidencial actual podría librar a la mandataria del impeachment, pero dentro del PMDB existen disidentes que podrían complicar su situación.

A partir de este lunes, Rousseff tendrá 10 sesiones para presentar por escrito su defensa tras lo cual la comisión tendrá otras 5 jornadas para evaluarla. Si se decide seguir adelante con el juicio político, el diputado instructor del caso confeccionará un informe que será votado por los 65 legisladores.

El siguiente paso será pasar el informe a manos de los 513 diputados del Congreso nacional, y el proceso seguirá hacia adelante si es respaldado por al menos dos tercios (342 votos). De conseguirse los apoyos necesarios, Rousseff deberá separarse de su cargo durante 180 días mientras el Senado decide su suerte en el juicio político definitivo.

Antes del comienzo del impeachment, Rousseff sostuvo una vez más que no posee cuentas bancarias en el exterior de Brasil y se mostró "indignada" por tener que enfrentar el proceso ante el Congreso.