El Frente Nacional (FN) obtuvo un triunfo histórico el domingo en la primera vuelta de las elecciones regionales francesas, los primeros comicios en Francia desde los atentados yihadistas del 13 de noviembre.

El FN obtuvo 28% de los votos a nivel nacional, por delante de la derecha (27%) y del gobernante Partido Socialista (23,5%), según las últimas estimaciones del ministerio del Interior. El partido dirigido por Marine Le Pen llega primero en al menos seis de las 13 regiones de Francia.

Y sobrepasa ampliamente a la oposición de derecha y al Partido Socialista en tres regiones claves: el norte (Norte Paso de Calais Picardía), donde se presenta Marine Le Pen, en el sudeste (Provenza Alpes Costa Azul), donde la candidata es su sobrina Marion Maréchal Le Pen, y en el noreste (Alsacia Champaña Ardenas Lorena), donde se presenta el vicepresidente del partido, Florian Philippot.

Marine Le Pen y Marion Maréchal-Le Pen obtuvieron cada una alrededor del 41% de los votos en sus regiones respectivas.


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Tras anunciarse los resultados, Marine Le Pen afirmó que es un "resultado magnífico" que recibe "con humildad y un profundo sentido de las responsabilidades". Podemos "realizar la unidad nacional que el país necesitá", agregó.

Estas elecciones regionales adquirieron un cariz nacional a raíz de los atentados de París y del previsto avance de la extrema derecha, ahora confirmado. Son además el último test electoral antes de la presidencial de 2017.

Más de 44 millones de electores estaban convocados a las urnas para elegir consejos que gobernarán las 13 regiones del país, pero poco menos de la mitad acudieron a las urnas.

Tres semanas después de los más graves atentados sufridos en Francia, que dejaron 130 muertos y unos 350 heridos, las elecciones tuvieron lugar en estado de emergencia, con medidas de seguridad reforzadas alrededor de las mesas electorales.

Los atentados de París anularon prácticamente la campaña para estos comicios y contribuyeron a desdibujar las diferencias políticas, en un clima en el que se mezclaron los homenajes a las víctimas, los llamados a la "guerra" contra la organización Estado Islámico y un auge de los símbolos patrióticos.

El partido de Marine Le Pen se vio confortado en su discurso nacionalista y antimigrantes a raíz de la información de que dos de los suicidas de los atentados llegaron a Francia desde Grecia, donde entraron desapercibidos entre miles de inmigrantes.

En cambio, los socialistas, que dirigían desde 2010 todas las regiones de Francia salvo una, no se han beneficiado del espectacular aumento de popularidad que los sondeos señalan (hasta +22 puntos) para el presidente François Hollande a raíz de las medidas tomadas después de los atentados.

La segunda vuelta de las regionales tendrá lugar el domingo próximo. Pueden presentarse a ella las listas que obtuvieron al menos diez por ciento en la primera vuelta.

El expresidente Nicolas Sarkozy, líder del LR, declaró el domingo por la noche, tras conocerse los resultados, que se niega a que sus listas se fusionen con las de los socialistas o se retiren en su favor, y llamó a "movilizarse en favor de la única alternativa posible" a los socialistas: "la encarnada por los republicanos de derecha y de centro".

Marine Le Pen dijo que "no estaba preocupada" por los planes de los socialistas de retirar listas, pero reconoció que "las cosas, obviamente, será un poco menos sencillas".

Estas elecciones nacionales son las últimas previstas en Francia hasta las presidenciales de 2017, para la cual los sondeos colocan a Marine Le Pen en cabeza de las intenciones de voto en la primera vuelta.