Los talibanes atacaron el aeropuerto que alberga además una zona residencial civil y una base militar conjunta de la OTAN y el ejército afgano.
El ataque coincidió con el viaje a Pakistán del presidente Ashraf Ghani, que intenta reactivar el diálogo de paz con los insurgentes..

"Nueve atacantes murieron, uno está herido y otro continúa luchando contra nuestras fuerzas", indicó el ministerio.

"Desgraciadamente, durante los combates, 46 afganos inocentes murieron y 35 fueron heridos", agregó el comunicado del ministerio, que no detalló si se trata de civiles o militares.

Un funcionario occidental dijo que entre las víctimas figuran numerosos civiles.

Durante la feroz batalla, soldados afganos imploraron a los talibanes que dejaran partir a las mujeres y los niños, contaron habitantes.

Los talibanes reivindicaron el ataque, lanzado después de varios días de conjeturas sobre la suerte de su jefe, Ajtar Mansur.

Los talibanes publicaron en su página web una foto de los miembros del comando en la que se ve a diez hombres jóvenes armados con uniformes militares.

"Entraron en la base aérea de Kandahar sin ser detectados" y en los combates "mataron a unas ochenta personas afganas y extranjeras y destruyeron 13 vehículos blindados", afirmaron los talibanes.

En general, los insurgentes exageran los balances de sus acciones.

El líder talibán Ajtar Mansur fue gravemente herido, según varias fuentes, en una reunión de dirigentes que degeneró en un tiroteo.