Y otra vez Huracán se quedó en la puerta de un título. Casi como si estuviese predestinado a sufrir los cachetazos del destino, el Globo cayó en una polémica definición por penales ante Independiente Santa Fe, que terminó festejando la obtención de la Copa Sudamericana.
Sin embargo, hablar del destino en esta ocasión suena a poco, ya que el Globo realizó una dignísima serie tanto en Parque Patricios como en Bogotá, y la serie de remates desde los 12 pasos contó con un aditamento extra: los errores arbitrales.

El arquero Robinson Zapata, que había sido protagonista al minuto de juego con un insólito error que Ramón Ábila no pudo capitalizar, terminó vistiéndose de héroe al contener un penal clave, el primero, el de Mauro Bogado, para negarle al Globo arrancar en ventaja y comenzar a torcer la historia a su favor. Y luego los travesaños se le pusieron de su lado.

Pero claro, muchos hinchas de Huracán piensan en este momento (y con razón) qué es lo que habría pasado si el árbitro Héber Lopes, o su asistente que estaba en la línea del arco, hubieran hecho repetir el disparo de Bogado debido al burdo y notorio adelantamiento de Zapata, que terminó un metro y medio por delante de los límites permitidos.

Huracan Independiente Santa Fe
Se dice que las excusas siempre es mejor dejarlas de lado, aunque esta vez es difícil no mencionar este error de Lopes. Como así también no pueden evitar mencionar el nombre de Gabriel Brazenas para referirse a la otra vez en la que quedaron en la puerta de la gloria: el Clausura 2009 en el que Vélez fue campeón en una polémica final.

Lo cierto es que el Globo cayó de pie en Colombia. Con la seguridad de haber dejado todo y con la certeza de que, una vez más, será imposible no referirse a un arbitraje que vuelve a darle la espalda.