Dicen que no hay nada más lindo que jugar un clásico. Y vaya si lo sabrá Guillermo Centurión, arquero de la 7º División de Nacional de Uruguay, que no sólo lo jugó, sino que lo terminó definiendo con una corrida memorable.
El clásico ante Peñarol lo ganaban los tricolores por 2 a 1 y el tiempo se moría. Tras un tiro de esquina en contra, con todos sus rivales jugados al ataque, Centurión descolgó un centro y no dudó: echó a correr la pelota sin oposición hasta la mitad de la cancha, cuando el arquero aurinegro decidió atorarlo.

Con reflejos y velocidad de delantero, lo pasó tirando la pelota por un lado y yéndola a buscar por el otro, y ya no tuvo más que definir con suavidad para sentenciar el resultado.

Guillermo Centurion