Este sábado 12 de diciembre es un día histórico para el reino de Arabia Saudita: las mujeres no sólo podrán sufragar en unas elecciones por primera vez sino que además podrán ser candidatas.
Pese al avance sin precedentes, aún resta mucho por hacer. Es que si bien pueden ser candidatas, a contraposición de lo que ocurre con los hombres, las mujeres no pueden hacer campaña ni mostrar su rostro en los carteles electorales; tampoco se les permite asistir a los mítines de campaña conduciendo su propio auto.

Otras de las cosas que no pueden hacer es dirigirse en persona a sus potenciales votantes para convencerlos de que la voten, según publica el diario español El Mundo.

El tema es que dado que la población femenina de Arabia Saudita que podrá votar en estas elecciones municipales sólo alcanza un 6 por ciento del electorado, las chances de lograr la victoria sólo gracias a sus compañeras resulta imposible. Y sin la posibilidad de dirigirse a los hombres, son pocas las oportunidades que tienen para convencerlos y que confíen en ellas.
En Arabia Saudita las mujeres tienen prohibido conducir, viven en un sistema estricto de segregación de sexos y para casi todo lo que quieran hacer necesitan el permiso de su padre o de su marido.

Aunque respecto de los comicios los hombres no les llevan mucha ventaja. Las primeras elecciones tuvieron lugar en 2011, gracias a la alianza de la casa de los Al Saud con el ideólogo del wahabismo. En esa oportunidad, se eligió a la mitad de los miembros de los consejos, mientras la otra mitad fue nombrada a dedo.

En estos comicios municipales, serán elegidos dos tercios de los cargos municipales.