Se llama Landon, es solo un nene y fue a ver a Papá Noel a un shopping de Míchigan, Estados Unidos, junto con sus primos. Después de haber pasado y haber hablado con Papá Noel, su madre explicó que quería volver para contarle que tenía autismo. Lo hizo.
El hombre lo recibió, lo sentó en su regazo y escuchó al nene. Landon le dijo que era autista y Papá Noel le preguntó si eso lo molestaba. El niño respondió que sí, pero el hombre le explicó que no debería hacerlo. Que no debería molestarle quién era.

En ese momento Landon le comentó que muchas veces se metía en problemas en la escuela por ese motivo y que a las personas les costaba entender que era autista, pero que él no era malo.

Hablaron durante cinco minutos, según comentó su mamá a través de un post que publicó en Facebook y se viralizó recibiendo más de 56 mil compartidos y más de 164 mil likes.

"Conocimos a un montón de gente increíble en nuestro viaje por el autismo, pero esta persona está en el primer lugar de la lista", escribió su mamá en la red social.