Los máximos mandatarios provinciales valoraron el encuentro que mantuvieron con el flamante Presidente, a quien le trasladaron las problemáticas financieras de cada territorio. En esta nota, un repaso de las declaraciones de cada uno de los gobernadores tras la reunión.

Los gobernadores que se reunieron este sábado con el presidente Mauricio Macri en la Quinta de Olivos coincidieron en destacar la importancia del diálogo con el gobierno nacional y, en su mayoría, expusieron la situación financiera de sus provincias, por lo que el primer encuentro entre los mandatarios provinciales y el flamante jefe de Estado estuvo signado por el debate sobre la repartición de los recursos federales.

Asado mediante, junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, Macri escuchó la descripción del panorama económico de las provincias por parte de cada uno de los gobernadores que dijeron presente sin distinción de partido político.

Una de las más esperadas por su posición política era Alicia Kirchner, quien manifestó "la necesidad de contar con el apoyo de la Nación, como otras provincias para enfrentar las obligaciones tales como el pago de sueldos", ya que "nuestra provincia se encuentra con problemas financieros", dijo.

Otro gobernador enrolado en Frente para la Victoria, Gustavo Bordet (Entre Ríos), afirmó que se "acordó continuar este debate" que se basa "fundamentalmente en un nuevo esquema de redistribución de los ingresos coparticipables que puedan hacer sustentables y sostenibles a las provincias en materia financiera".

En la misma línea, el gobernador de Chaco, Domingo Peppo, evaluó que fue un "buen gesto" el de Macri de haber comenzado su "tarea institucional de 4 años" en una reunión con mandatarios de todas las provincias y remarcó "la importancia de dar continuidad a las obras estratégicas para el desarrollo equitativo, el fortalecimiento de las economías regionales, trabajar en la logística y ser más competitivos en los costos en cuanto al sistema productivo".

Por su parte, el gobernador peronista de La Pampa, Carlos Verna, llevó un reclamó muy concreto a Macri: la deuda que mantiene el gobierno nacional con la provincia.

Asimismo, el mandatario de Neuquén, Omar Gutiérrez, se mostró satisfecho con la reunión y consideró: "Quedó claramente establecido que esta nueva etapa institucional del país nos encontrará unidos a través del diálogo y el trabajo conjunto, profundizando los aciertos y corrigiendo los errores que nos marca la sociedad".

Luego de la reunión se realizó una conferencia de prensa de la que participaron Macri y los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta), María Eugenia Vidal (Buenos Aires), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Miguel Lifschitz (Santa Fe).

En ese marco, Lifschitz valoró "esta instancia de diálogo" y dijo que el Estado de su provincia "debió llegar a la Corte Suprema (en reclamo de fondos presuntamente adeudados) porque antes no existió" y reclamó "encontrar caminos razonables que permitan restablecer el federalismo y cumplir con las disposiciones de la Corte", en alusión al fallo que obliga a que la Nación modifique el régimen de coparticipación para tres provincias.

A su turno, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal sostuvo que se abre "una nueva etapa en el vínculo entre gobernadores y el gobierno nacional" que permitirá "salir de una lógica de urgencia y de desigualdad en la distribución de los recursos", mientras que Urtubey mostró sintonía con Macri con respecto a la necesidad de resolver "otras cuestiones antes que la coparticipación".