La esposa del periodista Sergio Hurtado, quien sufrió un asalto en su casa el ataque sexual a su mujer presuntamente en venganza por sus denuncias contra el narcotráfico, dio detalles del terrible momento que le tocó vivir.
Cristina, esposa de Sergio Gabriel Hurtado, habló por primera vez tras el ataque que sufrió en su domicilio. Según el relato de la mujer fue a eso de las 4:30 de la madruagda, mientras la pareja dormía, que los atacantes entraron a su casa.

"A nosotros nos mandaron a matarlos", contó que repetía una y otra vez uno de los agresores, mientras que el otro hacía referencia a a las investigaciones de Hurtado contra los narcotraficantes en Areco: "Tenés que dejar de hablar de la droga".

Los delincuentes portaban una pistola y armas blancas, y de manera violenta comenzaron a exigir "el dinero", asegurando que tenían $27000. Ante esto, Hurtado explicó que sólo contaba con 3000 o 4000 pesos y lo que tenía en su casa.

Luego lo llevaron al baño bajo amenazas durante 15 minutos, dejando a su esposa en el cuarto. Allí estos mal vivientes, violaron a la mujer dos veces.

"Me empieza a toquetear, se bajó los pantalones y me obligó a practicarle sexo oral", detalló la mujer, admitiendo que luego la tiró sobre la cama y procedió a violarla. "Dejá de llorar, me decía, dejá de llorar porque va a ser peor. 'Si no colaborás te vamos a matar a uno de los nenes'", contó que la amenazaba.

En su relato Cristina contó que luego fue llevada por el otro ladrón al baño, que también procedió a violarla allí. Luego regresaron a la habitación y mientras continuaban exigiendo dinero, su marido entró en una especie de "shock", lo que asustó a los delincuentes que en ese momento decidieron emprender la retirada. "Yo no quiero cargar con un muerto", le habría dicho un delincuente al otro en ese momento.

Según el testimonio del propio Hurtado al medio del que es dueño, éstos se encontraban "muy drogados", mientas "afuera había alguien" custodiando la casa.

Los ladrones se llevaron dinero, celulares y objetos del hogar. Al retirarse, la familia comenzó a cerrar las puertas y ventanas porque "ellos seguían afuera", dijo el periodista.

Los autores del robo y la violación "son vecinos nuestros, todos los conocen; venden droga" manifestó, y agregó: "Mi esposa está mal. Es muy probable que nos vayamos de Areco".