El jefe comunal de Caucete, Juan Gil, designó a su mujer, dos hijos y a un hermano como funcionarios municipales. Lejos de evitar las críticas, el jefe comunal justificó los nombramientos ante la prensa.
El jefe comunal, que ganó la intendencia en representación de Compromiso por San Juan, opositor al Frente para la Victoria que gobierna la provincia, afirmó que necesita funcionarios de su propio "riñón".

"La gente pidió por radio y por nota" el nombramiento de su esposa, Patricia Karina Soler, como secretaria de Acción Social, aseguró el intendente en declaraciones a radios locales, y expresó que "ella trabajó en los dos años de campaña haciendo acción social y se ganó el cariño de la gente".

"Mi señora es secretaria de Acción social, mi hija la secretaria de Coordinación, mi hijo secretario de Deportes y un hermano mío es el jefe de Compras", sostuvo el intendente.

Gil defendió la designación de su hija, de 19 años, al afirmar que "ella fue la jefa de campaña, se hizo cargo de los tres procesos eleccionarios".

"Si bien tiene 19 años, es una niña muy capaz y conocida por los demás secretarios"
, destacó, y manifestó que "cuando yo no estoy, la que toma las decisiones es ella".

El intendente de Caucete aseguró que "la carta orgánica de Caucete me da la legalidad. No tengo ningún impedimento para hacerlo".

Consultado si consideraba ético designar a familiares en esos cargos, expresó: "Seguro. Lo que no es ético es que se nombre a cualquier persona y que robe a dos manos como en la anterior gestión".

Respecto del área en la que nombró a su hermano, manifestó que se trata de "una parte que tuvo muchísima corrupción en el último período", sostuvo que "tenía que cortar de raíz ese tema" y poner "a alguien muy de confianza que sé que no me va a defraudar, por eso opté por ponerlo a mi hermano".

"En el manejo de fondos públicos yo desconfío hasta de mi sombra", aseguró el nuevo jefe municipal. En ese sentido, afirmó que "la comunidad está de acuerdo con las designaciones", porque cuando se hizo el acto de asunción sus familiares "fueron más aplaudidos" que los otros funcionarios.