Google, Twitter y Facebook se comprometieron ante el Gobierno alemán a tratar de eliminar en menos de 24 horas los mensajes que, por diseminar el odio racial, infrinjan el derecho penal alemán, informó el ministerio de Justicia.
Éste es uno de los primeros resultados del grupo de trabajo que puso en marcha el ministro de Justicia, Heiko Maas, hace semanas con los gigantes tecnológicos, tras detectar el aumento de los mensajes racistas que incitaban a la violencia contra los refugiados que llegan en masa al país.

"El trabajo (con Google, Twitter y Facebook) mereció la pena. En poco tiempo alcanzamos unos buenos primeros resultados. Acordamos con las empresas medidas concretas para combatir la difusión del odio en la red", aseguró Maas en un comunicado.

A su juicio, los "mensajes de odio que violan el derecho penal deben desaparecer de internet más rápido y de forma más exhaustiva" que lo que estuvo sucediendo hasta ahora.

La libertad de expresión, argumenta el ministro socialdemócrata, "protege también los comentarios repulsivos, chabacanos y desagradables", pero "se llega a la frontera cuando se trata de llamar a la violencia o de ataques a la dignidad de las personas que son punibles como un delito de incitación al odio racial".

Alemania, por su historia reciente, tiene tipificado explícitamente en su derecho penal el delito de incitación al odio racial.

Además, los gigantes tecnológicas se comprometieron en el grupo de trabajo a hacer prevalecer el derecho alemán sobre sus condiciones de uso en Alemania y a implementar mecanismos sencillos para la denuncia de comentarios xenófobos.

El vicepresidente de Política Pública de Facebook para Europa, África y Oriente Medio, Richard Allen, aseguró por su parte que su compañía se tomó muy en serio las críticas de Alemania.

"El objetivo es tratar de retirar en menos de 24 horas el contenido ilegal. No obstante, esto no podrá cumplirse siempre, ya que en sucesos como los últimos atentados en París en muy poco tiempo se publican muchísimos mensajes de odio", explicó Allen.

La fiscalía alemana abrió en las últimas semanas diligencias contra cuatro directivos de Facebook, denunciados por no borrar mensajes colgados en su red social que incitan al odio y a la xenofobia.