Las primeras restricciones para adquirir divisas surgieron tras el triunfo de Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales, el 30 de octubre de 2011. Ese día, los encargados de dar la noticia en conferencia de prensa fueron el entonces ministro de Economía Amado Boudou y el titular de la AFIP Ricardo Echegaray.

Al día siguiente salía en el Boletín Oficial la resolución del Ministerio de Economía en la cual establecía que las operaciones para compra de moneda extranjera debían ser registradas y autorizadas por la AFIP.

En un inicio, el nuevo sistema era conocido como "Programa de Consultas de Operaciones Cambiarias" y, con el correr del tiempo, el Gobierno endureció su postura respecto del mecanismo, mientras crecían los controles en la city porteña.