Oleg Belov, un ruso de 51 años, declaró ante la Justicia por haber matado a su mujer embarazada y a sus seis hijos. Los apuñaló, desmembró con un hacha y pensó que iban a "resucitar".
Su mujer, Yulia, de 32 años, se quería divorciar y le cortó el pelo a su hijo Fyodor de una manera que él describió como "tonta".

"Le pregunté si era un chiste y empezamos a pelear. Le pegué dos veces en la mandíbula y corrió hasta la casa de los vecinos y empezó a golpear su puerta. Nunca la escuché gritar tan fuerte, estaba asustado. Estaba asustado que definitivamente se llevara a mis hijos. La agarré de la mano y tranquilamente la llevé a la casa", explicó según informa The Daily Mail.

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Después siguió con la historia y relató que ella le dijo que no la tocara y que él pensó que si no la mataba se iba a llevar a los chicos.

"Agarré un cuchillo de caza y me acerqué a ella por detrás. La apuñalé con el cuchillo. Maté a los chicos para que sigan siendo míos", dijo el hombre ante la Justicia.

"La biblia dice que los chicos van a resucitar", explicó.

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Después de matar a su mujer y a todos sus hijos fue hasta la casa de su madre y después de decirle "perdón" la acuchilló 21 veces.

La detención fue el pasado agosto, pero recién ahora el hombre declaró ante la Justicia rusa.