Ford está reciclando motores viejos para que puedan volver a ser utilizados gracias a una tecnología de recubrimiento de plasma especial patentada por Ford.
"Hemos tomado un proceso desarrollado originalmente para mejorar modelos de altas prestaciones como el nuevo Ford Mustang Shelby GT 350R y lo hemos utilizado para remanufacturar motores que de otra forma acabarían en el desguace. Este es sólo un ejemplo de cómo Ford quiere reducir su huella medioambiental a través de una variedad de medidas innovadoras", afirmó Juergen Wesemann, gerente de tecnología de vehículos y materiales de ingeniería avanzada e investigación de Ford.
Esta y otras innovaciones sustentables están siendo investigadas y desarrolladas en el Centro de Investigación e Innovación de Ford en Aachen (Alemania), así como en todo el mundo.

El uso de materiales ligeros tales como el aluminio, la fibra de carbono y los aceros de alta resistencia también están siendo investigados con el objetivo de conseguir una mayor eficiencia de combustible.

El trabajo de investigación también incluye el uso de materiales renovables tales como las fibras de tomate, los bioplásticos y los matorrales.
Materiales ligeros
Crear vehículos más ligeros es clave para el Proyecto para la Sustentabilidad de Ford, y ello incluye la utilización de nuevas técnicas de fabricación a partir de aluminio de alta resistencia que permite reducir el peso sin sacrificar la solidez del vehículo.
El Ford F-150, nombrado recientemente Green Truck of The Year 2016 por el Green Car Journal en el Salón del Automóvil de San Antonio, Estados Unidos, utiliza materiales sustentables para ayudar a reducir su huella medioambiental. La fibra REPREVE, que se consigue a partir de botellas de plástico recicladas, se utiliza en los asientos del F-150.

Al utilizar este material reciclado, Ford evitará que más de 5 millones de botellas de plástico acaben en vertederos durante este año. Otros materiales respetuosos con el medio ambiente incluyen cáscara de arroz para reforzar el plástico utilizado en arneses eléctricos, líneas de combustible a partir de aceite de ricino y asientos fabricados a partir de semillas de soja y algodón postindustrial reciclado.
Los ingenieros de la compañía están desarrollando ahora nuevos procesos de producción que emplearán compuestos con alto volumen de fibra de carbono para proyectos futuros. La fibra de carbono a medida, utilizada en la fabricación de aviones y autos de carreras, ofrece una alta resistencia con muy poco peso. Ford, en colaboración con DowAska, pretende reducir la energía necesaria para fabricar piezas de fibra de carbono, reducir el costo de materias primas y desarrollar procesos de reciclaje.
Materiales renovables – desde arbustos hasta ketchup
Ford está investigando un arbusto llamado guayule, que se puede encontrar en Arizona (EE.UU) por su potencial para reducir la cantidad de goma que se importa para uso en la producción automotriz.

Otras alternativas a la goma basadas en plantas que está investigando Ford incluyen el diente de león, los girasoles y la caña de azúcar.
Ford incluso está investigando en colaboración con H.J. Heinz Company el uso de pieles de tomate sobrantes del proceso de producción del ketchup Heinz. Estas pieles de tomate podrían ser utilizadas para el cableado de los vehículos Ford o los habitáculos de almacenaje que se utilizan para guardar monedas y otros objetos pequeños.
Ford ya ha utilizado en la rejilla frontal del Ford Focus un híbrido de metal y plástico por primera vez, y ha creado un prototipo de guantera utilizando una planta llamada sisal. Como parte de la Bioplastic Feedstock Alliance, Ford también apoya el desarrollo responsable de botellas de plástico fabricadas a partir de plantas. El objetivo es construir un futuro más sustentable para la industria de los bioplásticos.