Las chicas tienen 14 y 9 años pero sus cuerpos son semejantes a los de niñas de no más de tres. Los médicos creían que no vivirían más allá de su primer cumpleaños.
Claire y Lola Hartley, de Kansas, en los Estados Unidos, superaron todos los pronósticos médicos tras nacer con una condición llamada microcefalia por la cual sus cráneos no están bien formados, lo que afecta el tamaño y funcionamiento de su cerebro.

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Claire, de 14 años, mide apenas 91 centímetros y pesa unos 10,4 kilos mientras que Lola, de nueve, apenas pasa los 60 centímetros y los 5,4 kilos, informó el sitio inglés Daily Mirror. Aunque no pueden caminar ni hablar, las chicas disfrutan de todas las cosas propias de su edad.

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"Algunas personas las ven y reaccionan mal. Las señalan. Otras dicen que son adorables porque puedo sostenerlas en mis brazos. Algunos creen que son como ángeles, pero son como cualquier otra chica. Les gusta el rap y la televisión", explicó Gwen Hartley, la madre de las niñas.

Además de las chicas, los Hartley tienen un hijo de 17 años llamado Cal que juega al básquet e integra a sus hermanas durante sus partidos al lograr que el resto del equipo las salude antes de salir a la cancha.

Gwen explicó que durante el embarazo de Claire no había anomalías hasta las 19 semanas, pero los problemas aparecieron después. Al nacer, los médicos le dieron un diagnóstico lapidario a la chica y sugirieron a sus padres probar diferentes combinaciones de drogas hasta dar con la adecuada.

"Nos dijeron que tendríamos suerte si la teníamos con nosotros por un año. Pero preferimos llevarla a casa y probar algo más natural", señaló la madre. La solución fue una dieta a base de frutas, vegetales, carne, leche de cabra y huevos para "darle a su cerebro lo que necesitaba para desarrollarse".