El jefe de Gabinete nacional habló sobre la polémica que generó los nombramientos "a comisión" que hizo el Presidente para cubrir las dos vacantes de la Corte Suprema.


"Hubiera sido mejor un proceso previo de aviso al Senado", reconoció el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, en medio de la polémica que se generó por las designaciones de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti a la Corte Suprema sin acuerdo de la Cámara alta.
Con esa frase por primera vez un miembro del gobierno nacional salió a admitir que la decisión de los nombramientos "a comisión" generó cortocircuitos tanto en el interior de Cambiemos, con varios referentes radicales molestos por el proceso elegido para cubrir las vacantes, como en los diputados y senadores de la oposición, e incluso en reconocidos constitucionalistas.
En declaraciones televisivas, Marcos Peña no obstante se mostró confiado en que, pese a ese traspié del macrismo, los pliegos será aprobados por el Congreso, y resaltó que "no se trató de un gesto de autoritarismo" por parte del presidente electo, Mauricio Macri.
"Soy optimista con el tratamiento de los pliegos en la Cámara alta", afirmó el jefe de ministros a la vez que remarcó que "el que piense distinto no será nuestro enemigo" en un mensaje a propios y ajenos por las diferencias que puedan ir surgiendo por las políticas implementadas.