Toshiba enfrenta uno de los momentos más complicados de la compañía y esperan pérdidas récord para el 2015 que rondan en los US$4.500 millones. Por este motivo anunció el recorte de 6.800 puestos de trabajo en el área de electrónica de consumo.
La intención es tratar de pelear contra la crisis que atravesará la compañía en 2016. El negocio se centrará, sobre todo, en el de los semiconductores y energía nuclear.

Como si fuese poco los rumores indican que pondrán a la venta la fábrica de televisores en Indonesia. Los números negativos contrastan con los US$286 millones que registraron en el ejercicio anterior.