El primero de los tres ascensos que entrega el Federal B se terminó de definir en medio de un escándalo. Villa Mitre de Bahía Blanca logró subir de categoría ante Sportivo Rivadavia de Venado Tuerto, aunque el verdadero protagonista fue el árbitro, que tuvo una labor papelonesca.
El equipo local se impuso por 3 a 1 y el juez, Patricio Elgart, tuvo una actuación para el olvido, ya que expulsó dos jugadores del visitante, cobró un penal más que polémico para el local y, sobre todo, obvió una mano más que alevosa en uno de los goles de Villa Mitre.

La jugada arrancó con un centro del costado, tras el que hubo un claro golpe con la mano en el aire para hacer rebotar la pelota en el travesaño. De dicho rebote, Marcos Litre convirtió el tanto que sentenció la serie.

Rivadavia
Ahí terminó de consumarse la barbarie. Finalizado el encuentro, todos los jugadores y también el cuerpo técnico de Rivadavia fue e increpar al juez mientras su rival y todo el estadio festejaba el ascenso. Los asistentes lograron irse rápidamente del campo de juego, pero Elgart no corrió la misma suerte y sufrió varios golpes antes de irse custodiado por la policía.

En su cuenta de Twitter, el club de Venado Tuerto descargó la bronca y el lamento por la final perdida, con el árbitro Elgart como principal apuntado.

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