El entrenador holandés no puede cambiar el rumbo de los Diablos Rojos, que no levanta cabeza y cayó ante el Stoke City por 2 a 0. "El club no tiene que despedirme. A veces puedo irme yo mismo", sostuvo después del partido.
El DT holandés Louis Van Gaal deslizó este sábado su posible alejamiento como entrenador del Manchester United y asumió ser el responsable del flojo rendimiento del equipo, que perdió como visitante 2-0 ante el Stoke City y así sufrió la tercera derrota consecutiva en la Liga inglesa.

"El club no tiene que despedirme. A veces puedo irme yo mismo. Recibí el respaldo del club siempre. Pero hemos vuelto a perder y no es una situación nueva. Me siento apoyado por los jugadores", dijo Van Gaal en la conferencia de prensa posterior al partido.

El entrenador entendió la decepción de los aficionados del United: "Es lógico después de cuatro derrotas en los últimos partidos".

Sobre la actitud ante la prensa y las permanentes alusiones a su destitución, el DT indicó: "No se entiende mi mensaje. Mi mensaje es que los medios de comunicación dicen y escriben cosas que no se confirman y que no tienen que ver con lo que pasa en el Manchester United. Ese fue mi mensaje".

"No que me siento herido o lastimado. Estoy acostumbrado a eso. Ahora es otra situación. Hemos perdido otro partido y tenemos que esperar y ver", avisó.

El Manchester United acumula cuatro derrotas seguidas, incluida la de la Liga de Campeones ante el Wolfsburgo (3-2), y suma cinco consecutivos sin ganar en la Premier (dos empates y tres caídas).

"Perdimos ante el Stoke City en los primeros 45 minutos porque no nos atrevemos a jugar nuestro fútbol. Esa es mi conclusión", apuntó Van Gaal, que dejó a su capitán Wayne Rooney en el banco de suplentes pero entró al comenzar del segundo tiempo en reemplazo del holandés Memphis Depay.

"Pensé que era lo correcto. Si no, no lo hubiera hecho", apuntó el técnico, que reconoció que el equipo sufre una enorme presión en cada partido.

"Ese es ahora el gran asunto. Trato de hacer todo, pero la presión será mayor en cada partido y tenemos que resolver ese problema. Es más difí­cil, porque yo también soy parte de los cuatro partidos que hemos perdido y la gente está pendiente. Tengo que lidiar con eso y los jugadores también", concluyó.