El ministro de Justicia justificó el decreto que frenó la implementación del nuevo código a partir del 1 de marzo. "El gobierno anterior intentó apurar procesos", cuestionó el funcionario nacional.
El ministro de Justicia, Germán Garavano, justificó este martes el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que frenó la aplicación del nuevo Código Procesal Penal a partir del próximo 1 de marzo, al argumentar que "era imposible" su puesta en marcha.

En declaraciones radiales, el funcionario nacional explicó que el DNU es "una medida que anticipamos del primer momento". Y contó que el gobierno habló "con todos los actores del sector, que eran coincidentes" en la medida que se oficializó esta mañana.

Garavano señaló que "el gobierno anterior intentó apurar procesos", ya que "quería poner en marcha un proceso que en otros países ha llevado entre seis y ocho años", por lo que cuestionó que "acá se quiso hacer de un día para el otro".