Efectivos de cuatro fuerzas federales se sumaron este sábado a la búsqueda de Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta, los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez, ante las "dudas" del gobierno provincial sobre el rol de un sector de la Policía Bonaerense en el operativo para dar con los prófugos.
Efectivos de cuatro fuerzas federales se sumaron este sábado a la búsqueda de Víctor Schillaci y los hermanos Martín y Cristian Lanatta, los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez, ante las "dudas" del gobierno provincial sobre el rol de un sector de la Policía Bonaerense en el operativo para dar con los prófugos.
Así lo planteó el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, quien además aseguró que el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández "tiene mucho que ver con el submundo de Quilmes", por donde habrían pasado los fugados del penal de General Alvear.
Ritondo también afirmó que en la fuga que protagonizaron los condenados por el triple crimen de 2008 hay "muchos contactos" y "favores en que se entremezcla la política".

Los tres prófugos continuaban siendo buscados en la zona sur del Conurbano bonaerense en un amplio operativo policial, debido a que las fuerzas cuentan con la información de que Cristian Lanatta estuvo en Berazategui, en la casa de su ex suegra, a quien le robó una camioneta Renault Kangoo de color gris oscuro, tras amenazarla con un arma.
"Hace dos horas y media se han desplazado las cuatro fuerzas nacionales sobre estas zonas para fortalecer la búsqueda: Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal", indicó.
El funcionario insistió en que en un momento de la búsqueda tuvieron "cercados" y "visualizados por las cámaras" a los prófugos, pero aclaró que "en ese momento venían de hacer ese desastre que hicieron en Ranchos", donde balearon a dos policías, por lo que "era precavido no atacarlos en la vía pública".
"Hay un trabajo de seguimiento importantísimo porque es vital que estos presos vuelvan a la cárcel lo antes posible", enfatizó y reiteró que el gobierno bonaerense no se pone "plazos" para la captura de los prófugos. En tanto, familiares de Damián Ferrón, una de las víctimas del triple crimen, expresaron su "indignación" por la fuga y pidieron que "las fuerzas policiales logren apresarlos".
"Que vayan pasando los días y no los puedan capturar nos da mucha indignación", afirmó Diego Ferrón, hermano de una de las víctimas del triple crimen.
Ferrón sostuvo que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) "colaboró" en la fuga al remarcar que "de la manera que escaparon, otra forma no hubo".
Asimismo, Fernando Pengsawath, uno de los policías baleados por los prófugos en las inmediaciones de Ranchos, continuaba con "pronóstico reservado" para su salud.
La otra víctima del ataque perpetrado a tiros en la madrugada de ayer, la agente Lucrecia Yudati, de 33 años, se encontraba "consciente" y "anímicamente bien, evolucionando", de acuerdo con el reporte que ofreció Marcelo Schieber, subdirector del Centro Médico Fitz Roy, del barrio porteño de Palermo.
Pengsawath, de 22 años, presentaba "heridas de arma de fuego en abdomen", con "pronóstico reservado", "sedación farmacológica" y "asistencia mecánica respiratoria", indicó el profesional.
Schillaci y los hermanos Lanatta recibieron penas a cadena perpetua por el triple crimen ocurrido en agosto de 2008, cuyas víctimas, Sebastián Forza y Leopoldo Bina, además de Ferrón, estaban relacionadas con el tráfico de efedrina y los aportes a la campaña presidencial de Cristina Fernández en 2007.