Para el defensor de los hermanos sentenciados por el triple crimen de General Rodríguez, los tres prófugos "están jugados al límite" y no tienen "no tienen logística" para mantenerse ocultos. También planteó sus dudas respecto de la fuga de los presos.

El abogado Darío Mazzocchini, actual defensor de los prófugos Cristian y Martín Lanatta, condenados por el triple crimen de General Rodríguez, afirmó este sábado que los tres prófugos "tienen que entregarse y preservar su vida".

El letrado consideró que los hermanos y el otro prófugo, Víctor Schillaci, "no tienen logística" para mantenerse en la clandestinidad y que "hay mucho folklore" con respecto a eso.

"La tuvieron en su momento, pero ahora no. Tienen que entregarse y preservar sus vidas porque están jugados al límite", sostuvo el abogado, a quien aparentemente los Lanatta intentaron contactar hace algunos días con el fin de que actuara como una suerte de "mediador" con las autoridades.

El defensor expresó sus dudas acerca de cómo fue la fuga y remarcó que "lo que pasó tiene relación con las fallas del actual sistema judicial".

Mazzocchini explicó que los Lanatta lo contrataron luego de la condena a prisión perpetua que en 2012 les impuso el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Mercedes y mantuvo con ellos una reunión en el penal de General Alvear, de donde se escaparon.

Recordó que en la misma cárcel se reunió con un preso llamado Juan Carlos Guevara, quien en el juicio oral había declarado contra Cristian Lanatta al señalar que éste le había confesado su autoría en el triple crimen de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35).

Según Mazzocchini, Guevara le dijo que había mentido ante el fiscal de Mercedes Juan Bidone y durante el juicio oral porque había sido víctima de un "apriete" que consistió en estar privado de la libertad durante 12 horas y sufrir continuas presiones.