Wall Street operó con fuerte baja y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, se hundió 1,6%, en sintonía con las fuertes caídas en los mercados de Europa y Asia, principalmente en China que cayó tras la publicación de un indicador débil de la actividad en ese país que atiza los temores sobre una desaceleración mundial.
Wall Street operó con fuerte baja y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, se hundió 1,6%, en sintonía con las fuertes caídas en los mercados de Europa y Asia, principalmente en China que cayó tras la publicación de un indicador débil de la actividad en ese país que atiza los temores sobre una desaceleración mundial.
El Dow Jones bajó 276,09 puntos hasta 17.148,94 unidades, en tanto el índice Nasdaq terminó por debajo de los 5.000 puntos, cayendo 2,1 % hasta 4.903,09 enteros, mientras el selectivo S&P 500 bajó un 1,53 % hasta 2.012,68 enteros.
En Europa, en tanto, Londres cerró con una caída de 2,4% en 6.093,43 unidades, mientras que en París el CAC-40 terminó la primera jornada del año con una baja de 2,5%, a 4.522,45 puntos.
La bolsa de Fráncfort cayó 4,3% a 10.283,44 puntos, en lo que fue su peor comienzo de año en más de un cuarto de siglo.
Mientras, en Milán la plaza perdió 3% y terminó en 20.758 unidades. En Madrid, el Ibex cerró con una caída de 2,4% en 9.313 puntos, en una sesión marcada por las fuertes pérdidas que registraron las empresas constructoras y siderúrgicas.
"El mercado inicia 2016 igual que como terminó 2015, pendiente de las incertidumbres macroeconómicas y geopolíticas", resumió Renaud Murail experto de Barclays.
Los inversores reaccionaron con preocupación a los nuevos datos negativos sobre la actividad manufacturera en China, que en diciembre se contrajo por quinto mes consecutivo.
Los operadores también se mostraron inquietos por la escalada de la tensión entre Irán y Arabia Saudita, después de que el domingo Riad rompiera las relaciones diplomáticas entre ambos países productores de petróleo.
Asia. La bolsa de Tokio cerró este lunes con pérdidas de más del 3% en su primera sesión de año a causa del aumento de valor del yen y de los malos datos sobre la economía China.
El índice Nikkei 225 de los principales valores perdió 3,06% (-582,73 puntos), hasta 18.450,98 enteros. El 30 de diciembre, el último día de cotización de 2015, había ganado 0,27%.
Por su parte el índice Topix de todos los valores perdió 2,43%, hasta 1.509,67 puntos (-37,63).
En tanto, la cotización de las bolsas chinas de Shanghái y Shenzhen fue suspendida este lunes tras caídas del 7%.
El hundimiento del índice CSI300, que aglutina las 300 principales compañías cotizadas en las dos bolsas, obligó a la suspensión de la cotización, aplicando por primera vez el nuevo reglamento de las autoridades de regulación.
En un primer momento la cotización fue suspendida durante 15 minutos pero no logró evitar la caída. El objetivo de la suspensión es frenar la alta volatilidad y evitar que se repita el crack de la bolsa del año pasado.
La caída de este lunes coincide con la contracción de la actividad manufacturera en diciembre en China por quinto mes consecutivo. Cuando se produjo la suspensión, el índice de Shangái había perdido 6,85%, (242,52 puntos), hasta 3.296,66 enteros. En Shenzhen, la caída era del 8,19%, hasta 2.119,90 puntos.
La normativa prevé que si el índice CSI300, que incluye a grandes bancos y compañías petroleras estatales, gana o pierde un 7% los intercambios quedan suspendidos por el resto de la sesión.